John Doe

Engineer

Developer

Freelancer

Coder

I'm John Doe,
Web Designer & Web Developer
from United States, California.

I have rich experience in web site design & building and customization. Also I am good at html, css, javascript, wordpress, php, jquery, bootstrap. I love to talk with you about our unique approach. Feel free to contact me writing an email with your project idea.

What I Do
UI/UX Design

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Brand Identity

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Web Design

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Mobile Apps

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Analytics

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Photography

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Recent Works
Mostrando las entradas con la etiqueta UEFA Champions League. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta UEFA Champions League. Mostrar todas las entradas

La incombustible fábrica de Zagreb

www.gruposports.com
Por Christian Sánchez (@delablanca10)

La escuela de fútbol croata siempre está aportando grandes proyectos de jugadores. Por lo general con una gran técnica individual y visión de juego. Muchos son los ejemplos que podemos nombrar: Kovacic, Modric, Rakitic, Pjaca, Rog, Halilovic… Como no puede ser de otra forma, el gran formador de este tipo de jugadores es el club de la capital. El club que más campeonatos de ligas ostenta y que mantiene un dominio imperial en el ámbito futbolístico: el Dinamo de Zagreb. Con el paso del tiempo el Dinamo de Zagreb se ha convertido en la típica lanzadera de jóvenes talentos. Esto le ha permitido labrarse un nombre en el fútbol europeo, pero, a su vez, incapacitarse en el progreso deportivo. Sin embargo, el equipo consigue, temporada tras temporada, armar un equipo fuerte para salir campeón en el territorio nacional y dar guerra en el internacional.

Objetivo cumplido

El objetivo de la temporada del Dinamo de Zagreb ya se ha visto cumplido, y esto acaba de empezar. Pero sí. El objetivo, temporada tras temporada, del equipo de la capital croata es conseguir la clasificación para la fase final de la Liga de Campeones superando su fase previa. Este año el Dinamo de Zagreb ha tenido que hacer frente al Vardar macedonio en segunda ronda, al Dinamo Tbilisi georgiano en tercera ronda y al Red Bull Salzburg austriaco en la fase previa. Las dos primeras rondas fueron superadas sin grandes apuros. El Red Bull Salzburg si que hizo sudar tinta a los hombres de Kranjcar. Tanto, que a falta de tres minutos para el final estaban fuera de la Liga de Campeones. Pero un gol en los instantes finales de Fernandes y otro de Soudani en la prórroga obraron el milagro para los croatas. Los austriacos quedaron apeados, una vez más, de su pase a la Liga de Campeones de forma agónica y dolorosa.

El mejor equipo de Croacia puede presumir de estar presente en la mejor competición de clubes de Europa. Su dominio en el panorama nacional es indiscutible. Ostenta la friolera de 10 campeonatos domésticos conseguidos de forma consecutiva y el año pasado hizo el doblete alzándose con la Copa de Croacia. Su dominio nacional no se ha trasladado a Europa. Parece improbable que un equipo como el Dinamo de Zagreb pueda plantar cara a los grandes de Europa. El año pasado consiguió una heroica victoria en casa ante el Arsenal, pero no se pasó de ahí. Este año el caprichoso sorteo de grupos de la Champions League ha encuadrado al Dinamo de Zagreb en el Grupo H junto a equipos de primer nivel como Juventus, Lyon y Sevilla. El objetivo ya se ha conseguido. Ahora toca competir sin la presión de cumplir las expectativas.
Grupo H Champions League (Vía sevillafc.es)
El equipo

El Dinamo de Zagreb se enfrenta, un año más, a una temporada con la pérdida de varios de sus mejores jugadores de la campaña anterior. Se trata de uno de los clubes trampolines hacia las grandes ligas europeas. Esto es un arma de doble filo. El club es muy valorado dentro del panorama nacional e internacional por esa capacidad, pero, deportivamente, siempre es un problema tener que sustituir a sus mejores jugadores curso tras curso. No obstante, esa constante repetición de esa situación ha hecho habituarse a sus dirigentes, ya acostumbrados a tener que buscar reemplazo a muchos de sus jugadores. El problema no es solo para la parte institucional. El técnico del equipo debe implicarse en la rápida adaptación de los recién llegados para que puedan encontrar el ritmo del equipo y de competición de la forma más rápida posible.

Sin ir más lejos, este mismo mes el equipo ha sufrido una importante baja en la portería. El meta portugués, Eduardo, que ofreció un gran rendimiento en el equipo de Zlatko Kranjcar, ha hecho las maletas rumbo al Chelsea. En el club inglés tendrá un rol completamente secundario. En respuesta, el equipo de la capital croata ya ha encontrado a su sustituto. Adrian Semper parece el indicado para suplir al meta luso. Se trata de un guardameta de apenas 18 años que ha sido titular en el equipo filial del Dinamo de Zagreb y en las selecciones croatas inferiores. Pese a su juventud, otorga una gran seguridad bajo los palos al estar metido constantemente en el partido. Se desenvuelve bien en los disparos desde distancias cortas y posee una gran salida con las manos por delante para robar el balón al contrario. Livakovic y Zelenika esperarán su oportunidad en el banquillo, haciendo de la portería una de las líneas más jóvenes del equipo.

La línea defensiva tampoco se queda lejos en cuanto a juventud. Sigali y Benkovic son la pareja de centrales titular. El primero, de origen argentino, es el más experimentado de los dos. Se trata de un central muy contundente, de la escuela argentina. No duda en ir al suelo y barrer, lo que le suele costar algunas amonestaciones. Además, ese atrevimiento propio le lleva a salir en anticipación a muchos balones largos. Por otro lado, Benkovic es la juventud. Con 19 años posee un carácter impropio para su edad. Es el más técnico de los dos y el encargado de salir con el balón jugado desde atrás. Pese a la altura de Benkovic (195 cm), el corazón defensivo del equipo suele sufrir ante los balones aéreos. Da igual que estos sean parados o en jugada, a los centrales les cuesta seguir la marca de su jugador y el balón a la vez y se puede observar como el equipo sufre en ese tipo de jugadas.

Los laterales son una parte muy importante en el juego ofensivo del Dinamo de Zagreb. Stojanovic en la derecha y Pivaric en la izquierda suelen ser los jugadores preferidos por el entrenador para esta demarcación. El lateral derecho, Stojanovic, ofrece una gran profundidad por la banda. Aprovecha que el extremo de su costado tiende al interior para llegar con facilidad a la línea de fondo y colocar el centro. Posee una gran facilidad para colocar buenos centros en carrera, lo que el equipo suele aprovechar bien. Pivaric, por la izquierda, no se suele sumar tanto como Stojanovic. Se trata de un lateral que asegura algo más de equilibrio defensivo. Sin embargo, cuando se suma al ataque lo hace a la vez que su homólogo en la derecha. No existe ninguna directriz técnica que evite la subida de ambos laterales por la banda. Su banda suele ser ocupada por los interiores zurdos, de ahí que también le veamos alguna que otra carrera por la zona interior.
Once Dinamo Zagreb (Vía sharemytactics.com)
Dependiendo del sistema utilizado por Zlatko Kranjcar, el centro del campo puede estar ocupado por diferentes jugadores. En el 4-2-3-1 el doble pivote titular estará ocupado, en condiciones normales, por Jonas y por Antolic. En cambio, en el típico 4-3-3, ese centro del campo está ocupado por Jonas como mediocentro posicional y por dos interiores. Uno de ellos suele ser Antolic, que aporta mucha llegada desde segunda línea y equilibrio defensivo. Ante Coric está llamado a ocupar la otra plaza de interior. La salida de Rog del equipo rumbo a Nápoles hace que la gran promesa del Dinamo de Zagreb pase, casi con toda seguridad, a ser titular. Jonas asegura mucho equilibrio defensivo y una opción clara para la salida de balón. El gusto por la salida de balón jugada genera que Jonas se ubique entre los dos centrales y que los laterales se adelanten para poder tener opción a una salida de balón más pura.

Ya sea ocupando la demarcación de mediocentro o interior, Antolic siempre está atento a las coberturas laterales de su costado más cercano. Genera una superioridad defensiva muy positiva para el equipo. Coric disfruta de mucha libertad de movimientos en la posición de interior. La necesita para su juego y es positivo para el equipo. Se trata de uno de los jugadores más técnicos de la plantilla y lo demuestra en sus constantes conducciones de balón pegado a la banda, trazando la diagonal hacia dentro. También está capacitado para llegar a línea de fondo y poner un buen balón o encarar para entrar en el área. La salida de Rog hará que Coric pase a ser titular en el once de Kranjcar.

La línea delantera está bien definida por fuera, aunque por dentro, la posición de punta deja alguna que otra duda. En los extremos encontramos a Soudani por la derecha y a Fernandes por la izquierda. Ambos están alineados a pierna cambiada para favorecer su interiorización desde la banda. Soudani posee una gran habilidad de conducción de balón y de regate en espacios reducidos. Su gran problema reside en la lentitud a la hora de tomar decisiones en la línea atacante. Por su parte, Fernandes está siendo el atacante más prolífico del equipo en este comienzo de temporada. El extremo posee las cualidades exactas que el equipo necesita por su estilo de juego. Es rápido al espacio, traza buenos desmarques a la espalda de los defensores rivales, va bien en los balones aéreos y aparece en los momentos clave. Fue la estrella en la clasificación para la fase final de la Liga de Campeones ante el Salzburgo al anotar en los dos partidos.

Henriquez parece el indicado para ocupar la posición de punta. El joven chileno fue uno de los jugadores destacados del mundial sub-20 de 2013 en Turquía. Puede actuar tanto como extremo como en la punta. Su rol como punta de lanza es más el de un falso nueve. Ese mismo rol lo pudimos observar en Rog en el partido de ida de la fase previa de la Liga de Campeones. Los movimientos por dentro del croata generaron muchas dudas en los centrales rivales, lo que fue aprovechado por los dos extremos para entrar por dentro y aprovechar esas dudas en la zaga contraria. Angelo Henriquez debe asumir ese mismo rol tras la salida del Rog. Sus buenas aptitudes para el movimiento entre líneas son positivas, pero su técnica con balón no es tan certera como era la de su ex compañero. No obstante, el Dinamo de Zagreb cuenta con otros jugadores que pueden desempeñar bien el rol de nueve puro. Además, siempre quedará la opción de probar el joven Coric en esa demarcación y que Knecevic, la otra promesa croata, ocupe la posición de interior. Por falta de jóvenes con talento no será. 

#GSPodcast 1x01 [Sorteo UEFA Champions League]

www.gruposports.com
Arranca la primera temporada de #GSPodcast. En esta ocasión, el Sorteo de la UEFA Champions League sobre la mesa. Análisis de cada uno de los grupos de la competición continental. ¿Hay grupo de la muerte? ¿Cuales son los encuentros más emocionantes? ¿Es el sorteo, un show mediático? 

Todo esto y mucho más. Con Diego Sancho (@SanchoDiegoo), Hovannes Marsuian (@HMarsuian_), Nestor Ecija (@NestorESport) y Gabriel Hidalgo (@GaboHidalgoH).

José Mourinho, su primer triunfo

www.gruposports.com
José Mourinho es uno de los entrenadores más importantes y destacados de la actualidad. Sus inicios en Benfica y Leiria ayudaron, pero fue realmente su etapa en el FC Porto que catapultó a la cima del fútbol mundial. La historia de aquel conjunto portugués bajo el mando de 'Mou', que conquistó la Copa de Europa.

La gloria, parte once

www.gruposports.com
Por Hovannes Marsuian (@HMarsuian_) 

Milán, la ciudad conocida por su moda y sus grandes diseñadores, se convirtió en el punto de encuentro de los dos clubes madrileños. San Siro, un estadio que destaca por su belleza arquitectónica, fue el escenario que recibió al Atlético de Madrid y al Real Madrid, quienes fueron los protagonistas de un nuevo episodio de la final de la UEFA Champions League.

Partido que, por cierto, terminó con la histórica undécima para el Real Madrid. Un encuentro intenso y emocionante. Difícil, seguramente, describir la situación que enfrentó cada jugador dentro del campo. De la alegría a la tristeza; de la vida a la muerte. Se compitió fútbol. Se respiró ímpetu. Se vivió la Champions. 

Los primeros 25 minutos del Real Madrid fueron geniales. Salió con carácter y personalidad al campo. Entraron en la fase de toques rápidos en espacios cortos. Movieron bien el balón. Demostraron estar cómodos. El gol del conjunto blanco llegó tras una falta innecesaria de Juanfran. Y, aquí empezamos a ver a un Madrid dinámico en las jugadas a balón parado. Muchísima movilidad. Los blancos hicieron daño al Atleti en su especialidad. Centró Kroos, peinó Bale y marcó Ramos. Y apareció el 1-0.

Sergio Ramos volvió a contribuir con un gol en una final de Champions, como ya lo había hecho en “La Décima”. El capitán blanco siempre es un arma importante y colabora en cualquier función, ya sea en defensa o ataque. Es un líder que entiende la responsabilidad de un capitán.

Casemiro fue el medio centro líder. Toni Kroos hizo un espectacular primer tiempo. También fue destacable lo de Modric, quien con su tranquilidad precisó el juego. El alemán y el croata demostraron su talento y le dieron el control del balón al Madrid. Además, se impusieron a Augusto y Gabi. Molestaron al Atleti. Bale impuso su ritmo y dejó buenas sensaciones.

Después del 1-0, el Atlético se organizó y cambió el guión. Mejoró en la presión alta a los defensores blancos y a Casemiro; aunque, con este no lo lograron tanto. La propuesta de Simeone no fue tan táctica como siempre. El dibujo fue un 4-4-2 con Koke y Saúl en bandas, y Augusto y Gabi en el doble pivote.

El Atleti intentó proponer, papel en el que no se sienten tan cómodos. La banda izquierda del conjunto de Simeone empezó poco a poco a hacer daño. Filipe y Koke le hicieron el 2x1 a Carvajal, sin una colaboración seguida de Bale. Y cuando Modric ayudó, Griezmann se quedó solo. El delantero francés fue persistente y molestó con sus movimientos; pero no logró hacer daño. Gabi rompió seguido líneas. Sin embargo, y repito, no perjudicó al equipo de Zidane.

El argumento cambió en el segundo tiempo, con el cambio Carrasco por Augusto. El dibujo se observó diferente, como si fuese un 4-3-3 con Saúl y Koke acompañando a Gabi, y Carrasco y Griezmann por las bandas. El Atleti logró un momento de felicidad a melancolía. Tras una falta de Pepe a Torres dentro del área, los colchoneros tenían para empatar el partido. Pero, Griezmann falló.

La fortuna rojiblanca llegó con el gol de Carrasco. Apareció cuando el Madrid levantó cabeza, en un segundo tiempo que fue una tortura para ellos. Los blancos no mejoraron en el juego; pero sí lograron ocasiones para el 2-0. Sin embargo, Oblak estuvo increíble.            

El belga fue quien tomó el liderazgo a partir del segundo tiempo. Supo en qué momento y cómo acelerar y frenar para confundir a su marca, normalmente Danilo. Confundió al Madrid. El otro, que sobresalió en el Atleti, fue Gabi. Con su jerarquía destacó. Anticipó, presionó, robó. Además, distribuyó el juego y colocó pases al hueco, rompiendo las líneas de la defensa blanca.

La prórroga fue un nerviosismo intenso. Segundo a segundo cayeron gotas de sudor de cada jugador. Casi todos estaban muertos y rotos por el esfuerzo. Fue agitado. Cualquiera pudo ganarlo en esos 30 minutos. Sin embargo, el Madrid terminó imponiéndose en la tanda de penales. Y con Cristiano marcando el último, protagonizando a pesar de su partido incompleto. El Atleti se quedó cerca de ganar la Champions otra vez.

La grandeza del Real Madrid logró ganar el partido. La historia lo respaldó. Junto con la madurez que mostraron sus jugadores en el campo. Estuvieron cerca de perder la final y se aprisionaron al resultado. Con Bale y Cristiano agotados físicamente, supieron cómo salir adelante. Nada de injusticias. Así es la vida, así es el fútbol, así es este deporte. Llegó el título 11 en 14 finales para el Madrid. Magnífico lo de este equipo en la Copa de Europa.

Casemiro terminó el partido consagrado como un héroe. Estuvo imperial. Anticipó, robó, equilibró. Ayudó en cada espacio donde el Madrid necesitó ayuda. Su nombre no destaca, pero su papel sí. Estuvo comprometido con el encuentro. Eso es profesionalidad. El mejor del partido junto con Bale y Sergio Ramos.

Se convirtió en el inicio soñado para cualquier proyecto. Zinedine Zidane cambió bastante de humor durante la final. De la amargura a la satisfacción, y así todo el tiempo. Sin embargo, lo logró, lo consiguió. Luego de, apenas, casi cinco meses de trabajo.

Zidane cambió la actitud del Real Madrid, desde enero son un equipo distinto. Llegó con una idea relacionada al juego asociativo con el balón y lo consiguió. Supo equilibrar al grupo. Hizo que sus jugadores creyeran en sí mismos, en su talento. Los convenció para que enseñaran su capacidad futbolística donde sea.  No fue tanto su táctica, sino su mentalidad. Hasta en los peores momentos, el Madrid intentó demostrar su calidad. El mago los hizo imaginar y soñar, y así conseguir la Champions.

El Atleti le tocará reflexionar los próximos días. El fútbol le deberá una o dos Champions, no sé. Eso ya es pensamiento de cada uno. Eso sí, este equipo es grande y lo han demostrado. Simeone es el capitán de este estupendo proyecto. Su momento llegará. Capaz y sea contra el Real Madrid. La vida es así, te llena de sorpresas. Seguramente se volverán a encontrar. Y otra vez disfrutaremos sobre cómo saber competir este deporte. 

Cuando el fútbol nos sorprendió: Capital dividida

Las sorpresas en el fútbol van en todas las formas habidas y por haber. Lo que ocurre en un pequeño segundo en un partido o lo realizado por un equipo a lo largo de un torneo, pueden ser registrados como un hecho histórico que nos deleita a nosotros como aficionados del fútbol. 

En esta nueva edición de "Cuando el fútbol nos sorprendió", nos iremos a un hecho inolvidable, apoyes al equipo que apoyes, seguramente te sorprendiste con la final de UEFA Champions League del. 24 de mayo de 2014. 
Traducido: La Décima.


Batalla Madrid

La Champions 2013-2014 fue la primera temporada post era alemana en Europa, el Bayern era favorito a repetir el título con su nuevo entrenador: Pep Guardiola. 
El torneo fue vital para el Real Madrid que también estrenaba jefe de banquillo, el italiano Carlo Ancelotti.

Fue una época de sorpresas en el fútbol español, cambiando la lucha de líderes de la Liga, era el Atlético el que se peleaba el título con el Barcelona que tuvo una temporada en blanco. El equipo del Cholo se adjudicó con la Liga española. 


Pero el centro de este artículo se dio en competencia europea. El Real Madrid cruzó la fase de grupos de manera arrolladora sobre Juventus, Galatasaray y Copenhagen. Y el Atlético también tuvo un récord asombroso en fase de grupos, anotando 15 goles y recibiendo 3 para pasar como líderes indebatibles. 


El Real Madrid tenía el reto de ir a Alemania en octavos de final contra el Schalke, recordando que al Madrid se le complica al visitar tierra germana. Un cómodo 1-6 con exhibición de la BBC dejó firmado el boleto a cuartos; en el Bernabéu un 3-1 sentenció la eliminatoria.
El Atlético se midió contra un grande histórico, el Milan, dejándoles 0-1 en San Siro y 4-1 en el Calderón. 


Los cuartos parecían imposibles para los dos clubes de Madrid, teniendo el Real al Dortmund enfrente y el Atlético al Barça. El Madrid no volvió a intimidarse por el equipo que los goleó y eliminó la anterior campaña, goleando 3-0 en el Bernabéu, todo se veía fácil para los blancos, pero una lesión de Cristiano puso complicada la eliminatoria en Alemania, donde la suerte permitió que el Madrid perdiera 2-0 y clasificaron a las semis por la mínima.


El Atlético empató 1-1 con el Barça en Camp Nou y el factor localía le dio el aventón al Atleti a las semis, tras arrancar de gran manera el partido de vuelta, un gol de Koke y vendaval al atacar, permitieron que el Atlético se volviera candidato a llevarse la orejona. Y la estadística les favorecía, pues cuando el Barcelona no ganaba la Champions, el equipo que los eliminaba se proclamaba campeón (desde 2008). 


El Real Madrid se había estancado en las anteriores campañas en cuartos, muchos pensaron que en 2014 sería el mismo caso, el Bayern les visitaba en el Bernabéu y el Madrid ganó 1-0; la vuelta en el Allianz fue un golpe de autoridad con 0-4 a favor del Madrid que apagaba el sueño de repetir título al combinado bávaro.


El Atlético empató a cero contra el Chelsea en Manzanares y terminaron batiendo al equipo de Mourinho 3-1 en el Stamford Bridge. Fue así como Lisboa sería el escenario de la primera final entre equipos de la misma ciudad. 


El 24 de mayo, todo estaba en el aire, el Atlético era campeón de Liga y el Madrid el campeón de Copa del Rey. Fue una final nivelada, con sorpresas en las alineaciones. 

Pero el Atlético pegó primero, dando el 1-0 en la primera parte, gol de Godín de cabeza tras mala salida de Casillas.

Todo estaba del lado de los de Simeone, se acababa el tiempo y el Madrid no ponía el empate y el desgaste de los colchoneros estaba a punto de ser premiado con su primera orejona. El milagro de Lisboa llegó al minuto 93 cuando Sergio Ramos cabeceó un córner cobrado por Modric, todo el mundo vio la euforia del equipo blanco.

El desgaste le jugó mala pasada al Atlético que se vio impotente en la prórroga, observaron sin mucho qué hacer los goles de Bale, Marcelo y Cristiano. Noche mágica que terminó con Iker Casillas agregando una estrella más a las vitrinas del Real Madrid.


El Atlético y el Real Madrid combinaron muchas sorpresas en la Champions 2013-2014, culminando con un partido asombroso y una copa más a favor del equipo blanco que balanceó la capital española a su favor. 


Cuando el fútbol nos sorprendió: El milagro de Kazan

Fuente imagen: peru.com

El milagro


Muchas de las historias que incluyen sorpresas gigantes en el fútbol, incluyen al FC Barcelona como el equipo que salió derrotado del duelo. Esto se debe a la grandeza de la institución, con tanto potencial, es casi imposible salir triunfante en un partido ante los culés.


Esta nueva edición de “Cuando el fútbol nos sorprendió”, se centra en un equipo que logró vencer a lo que muchos llaman el mejor Barça de la historia; este equipo es: el Rubín Kazán.


Esta hazaña ocurrió en el año 2009, UEFA Champions League. El Barcelona de Pep Guardiola se había consagrado campeón del torneo la temporada anterior y todo estaba listo para que los blaugranas mantuvieran su monarquía en el continente europeo.


El emparejamiento de la fase de grupos dejó al combinado azulgrana contra el Inter de Milán, el Dinamo de Kiev y el equipo que nos dejó algo para la historia, el Rubín Kazán de Rusia.


El equipo dirigido por Kurban Berdyev se coló en la Champions tras ganar la liga Premier de

Rusia, llegaron como la sorpresa de Rusia para ser la sorpresa de Europa.

El sorteo de la fase de grupos dejaba a la escuadra Rusa como los favoritos a quedar eliminados de toda competencia europea, empezando por que estaban compartiendo tabla con el Inter de Mourinho y el Barça de Pep, Messi e Ibrahimovic.

El Rubín no empezó de la mejor manera, cayendo 3­-1 en Ucrania. Eventualmente, los resultados mejoraron para el equipo ruso que luego recibió al Inter en el Estadio Lenin de
Kazán; el resultado 1-­1 era un respiro para el equipo dirigido por el turkmeno Berdyev.


Para cerrar la primera vuelta de la etapa de grupos, los rusos viajaron a Barcelona a visitar al actual campeón; el Barça no había empezado de la manera avasallante que se esperaba.


El partido de ida se celebró el 20 de octubre en Camp Nou. El Rubín no pudo empezar de mejor manera la visita que con un gran gol a los dos minutos de arrancado el duelo, conseguido por Ryazantsev, dejando descolocado al conjunto blaugrana que ese día contaba con Xavi, Iniesta, Ibra, Messi y Pedro como pilares del poderío ofensivo.

Poco después de arrancada la segunda mitad (48’), fue Ibrahimovic quien puso el empate en la pizarra dando un impulso al combinado catalán que solo pudo adueñarse del balón y no tuvo facilidades para abrir la hermética defensa de los rusos.

Fue Karadeniz quien aguó la fiesta al que era campeón defensor; un arranque ofensivo del ‘Chori’ Domínguez finalizó con el servicio al centrocampista turco que dejó batido a Víctor
Valdés y a falta de 17 minutos, el combinado ruso estaba haciendo historia en Barcelona.
Ibra y Yaya Touré pegaron al poste en los últimos minutos, todo era desesperación para el Barça que no lograba concretar las oportunidades, el dominio del partido ya estaba y de los 22 disparos que hicieron (13 al arco), solo Zlatan pudo anotar su nombre en la pizarra. Se acabaron los 90 minutos y el Rubín terminó marchándose triunfante en ese partido.


El 4 de noviembre del mismo año, en el Estadio Central de Kazán, la defensa rusa volvió a ser la pesadilla del ataque blaugrana. En este partido nadie se llevó el triunfo, empate a cero, pero el combinado del turkmeno se había hecho con cuatro puntos del actual campeón que ni el mismo Inter pudo conseguir.


El  Rubín  Kazán  no  logró  el  boleto  a  los  octavos  de final, le  cedieron  el boleto al  Inter  y  obtuvieron un lugar en la Europa League. Finalmente, esa Champions la ganó el Inter sobre el Bayern en el Bernabéu. Pero lo que no podremos olvidar los espectadores al buen fútbol es que el Rubín Kazán nos dio una de las mejores sorpresas de la historia del fútbol y ese 1­-2 en Camp Nou quedará grabado siempre en el corazón de este bello deporte.  

Cuando el fútbol nos sorprendió: El Chelsea de Di Matteo

Fuente Imagen: UEFA.com

El fútbol es un deporte maravilloso, con tanta expectación que existe, es común que las sorpresas y decepciones aparezcan en el deporte rey. En este segmento semanal de Grupo Sports, tendré el gusto de recordarles lo sorprendente que nos ha dado este deporte tanto por equipos, jugadores o partes técnicas que nos han hecho cambiar nuestras opiniones. Empecemos...

El Chelsea de la temporada 2011-2012 tal vez fue la temporada que hizo que los "blues" fueran considerados parte de la élite europea, un equipo que a su manera podía llegar a competir contra los grandes de Europa. Y cómo no, contaban con los jugadores de talla mundial al mando de André Villas-Boas.

El paso del técnico portugués no fue nada bueno, el equipo arrancó con empate a cero la temporada liguera contra el Stoke City, por lo que se justificó como "cerrada defensa por parte de ellos (Stoke)". Los resultados positivos llegaron eventualmente, teniendo en cuenta que en la Premier todo rival sabe dar la sorpresa; Villas-Boas perdió ante el Manchester United en el primer reto grande de la temporada, luego perdieron de forma seguida ante QPR y Arsenal. Se daban indicios de que el equipo no podía dar buen nivel ante equipos grandes; quizá se confirmó tras la derrota ante el Liverpool en el mismo Stamford Bridge. El conjunto londinense terminó la primera parte de la campaña con cinco derrotas y cuatro empates. 

Los resultados en la Premier no se daban y Villas-Boas estaba bajo mucha presión. En la segunda vuelta empataron contra el Manchester United, perdieron contra el Everton y el West Bromwich; resultados que lo dejaron decapitado como director técnico del Chelsea. Dejó al equipo eliminado de Copa de la Liga en cuartos de final, perdiendo 0-2 contra Liverpool y en replay de quinta ronda de FA Cup ante Birmingham, aparte de haber perdido 3-1 la ida de los octavos de la Champions ante el Napoli. 

Roberto Di Matteo, asistente de Villas-Boas, quedó designado como técnico interino, con muchas tareas difíciles: ganar la FA Cup, clasificar a Champions ya que el portugués los dejó en puestos fuera de Europa y no hacer tanto el ridículo ante el Napoli para la vuelta.
El equipo no retomó el ritmo en la Premier, terminando en sexta posición al final de la temporada. Pero lograron ganar la FA Cup en la final ante Liverpool. 

Pero el motivo principal de esta nota es lo que pasó en Europa; el equipo de Di Matteo pasó los octavos de final, venciendo 4-1 en casa en tiempos extra, un resultado sorprendente en un partido lleno de emociones. En cuartos de final, tocaba el Benfica, los "blues" vencieron en Portugal 0-1 y 2-1 en Londres (3-1 el global), tocaba lo duro...

Las semifinales tocaron con lo que, contemporáneamente era el máximo rival en competencia europea: el Barcelona. El partido de ida en Stamford Bridge quedó con resultado de 1-0 para los "blues", gol de Drogba quien fue crucial en el torneo, anotó seis goles y fue el máximo goleador. La vuelta fue una batalla complicada en Camp Nou, el Barça era un vendabal y el Chelsea estaba echado al fondo; los catalanes empataron el global a los 35' con gol de Busquets, Terry fue expulsado a los 37', Messi falló un penal ante Cech e Iniesta le dio la vuelta al global, pero antes del descanso, fue Ramires quien igualó el global y ponía al Chelsea en la final por el gol de visita. Con un hombre menos, el bus echado al fondo y con mucha fe, el equipo del técnico interino se defendió a garra y corazón, la fe fue recompensada, "el niño" Torres cambió la historia en el último minuto tras entrar de suplente, un despeje llegó al ariete español, con todo el Barça echado al frente, quedó solo ante Valdés, se lo quitó y puso el gol que puso eufórico a toda una afición. 

Fuente imagen: Archivos

El Bayern esperaba en Múnich a un Chelsea que se vería inferior en la casa del que llegaba como equipo a vencer; el partido fue cerrado desde el principio, Cech estaba en su mejor momento y Neuer también. El Bayern abrió la cuenta gracias a Müller a siete del final, pero la esperanza nunca murió y salido de un córner, Drogba remató con la cabeza el empate que llevó a los "blues" a prórroga. El mismo héroe se pudo hacer villano al causar un penalti a favor del Bayern, el penal de Robben fue tapado por Cech y la batalla seguía. 

Llegaron los penaltis al mantener el 1-1. Mata falló el primer penal del Chelsea, el Bayern estuvo a poco de ganar, pero Olic falló, luego Schweinsteiger falló ante Cech y Drogba se confirmó como el héroe histórico anotando el penal que le dio a los "blues" el primer título de Champions de su historia. 

No llegaron a puesto europeo, pero la Champions les permitió clasificar para defender el título. El conjunto de Londres empezó a ser considerado de élite y a pesar de tener un mal arranque, pudieron llevarse dos títulos muy prestigiosos. Lo bello del fútbol es que nunca sabes qué va a pasar y el Chelsea que fue a Camp Nou, jugó contra el mejor Barça con un hombre menos y venció al Bayern en su propio campo por la final, nos probó que la esperanza es lo último que se pierde. 

Pablo Galindo (@PGalindo17)

Champions 2005, una final increíble

“Cuando muera, no me lleven al hospital. Llévenme a Anfield. Yo nací ahí y moriré ahí”. La frase, mítica donde las haya, es de Steven Gerrard, el gran capitán red, que anunciara hace algunas semanas que ésta sería su última campaña en el Liverpool y que disfrutaría los últimos años de su carrera futbolística en la MLS estadounidense, una competición cada vez más competitiva pero muy alejada aún de los grandes focos que escudriñan, al detalle, el fútbol europeo.

Y creo que éste es el momento oportuno para echar la vista atrás y recordar el que, tal vez, sea el punto álgido de la carrera de Steven Gerrard: a falta de un título de Premier League  (su Liverpool nunca fue capaz de ganarla) la Champions League ganada al AC Milan en 2005, en una de las finales más increíbles que uno es capaz de recordar, será siempre imborrable para cualquier aficionado red (y también para cualquier seguidor rossonero…).

El AC Milan de la primera década de este siglo comenzaba ya a acusar los primeros síntomas de decadencia que le han llevado a ser un equipo mediocre (mala planificación deportiva, escasa inversión, fichajes de jugadores en el ocaso de sus carreras…) pero todavía era tremendamente competitivo en Europa; de hecho, en aquella década consiguió dos títulos de Champions (2003 y 2007), al margen del subcampeonato de 2005.

Encuadrado en el Grupo F en la liguilla, junto a Barcelona, Shaktar Donetsk y Celtic Glasgow, se clasificó sin demasiados apuros como primero de grupo. Octavos y cuartos tampoco fueron obstáculos excesivamente exigente: eliminó a Manchester United (doble 1 a 0) y aplastó al Inter (2 a 0 y 0 a 3) en la representación en Europa del derby della Madoninna.

La presencia del AC Milan en la final se complicó, y mucho, en semifinales, ante el PSV Eindhoven. Los italianos vencieron por 2 a 0 en la ida (goles de Shevchenko y Tomasson), resultado que parecía suficiente para afrontar la vuelta con una cierta tranquilidad; pero, a los 65 minutos del partido de vuelta, dos goles de Park y Cocu habían equilibrado la eliminatoria. Aquella media hora final fue absolutamente espectacular, con dos equipos volcados al ataque en busca de un gol que les diese la clasificación para la final. Finalmente, fue el Milan con un gol de Ambrosini en el minuto 91 quien se llevase “el gato al agua”. Pero no sería sin sufrimiento, ya que otro gol de Cocu en el 92 volvió a poner a los holandeses a un solo gol de la final. Pero ya no quedaba tiempo…
Park, autor del primer gol del PSV en la vuelta de las semifinales (Foto:uefa.com)
El Liverpool, por su parte, acababa de iniciar una nueva etapa aquél año con la llegada de Rafa Benítez al banquillo y el madrileño no puedo estrenarse mejor: llevó a los red a la final de la Champions que no visitaban desde hacía 20 años (en la fatídica final de Heysel ante la Juventus de Turín).

Pero no todo fue un camino de rosas, especialmente, la primera fase: encuadrado en el Grupo A, junto a Mónaco (subcampeón el año anterior), Olympiakos y Deportivo de La Coruña), hubo de esperar a la última jornada para derrotar a los griegos en Anfield por 3 a 1 y así superar el goal-average particular (habían sido derrotados por 1 a 0 en Grecia) y pasar como segundo de grupos empatado a 10 puntos con Olympiakos.

Bayer Leverkusen en octavos (doble 3 a 1 para los reds), Juventus en cuartos (el 2 a 1 de Anfield fue suficiente tras el empate a 0 en Turín) y el Chelsea de Mourinho en semifinales (un polémico gol de Luis García al inicio del partido de vuelta en Anfield, tras el empate a 0 en Stamford Bridge, decidió una de las eliminatorias más duras y ásperas que uno recuerda) fueron los rivales del Liverpool de Benítez para alcanzar la final.
Luis García, celebrando el polémico gol que, a la postre, llevaría al Liverpool
a la final (Foto: espn.co.uk)
Y llegamos a la gran final, dispuatda en el Olímpico de Atatürk, en Estambul, el 25 de Mayo de 2005. El AC Milan formó con: Dida; Cafú, Stam, Nesta, Maldini; Pirlo, Gattusso, Seedorf, Kaká; Shevchenko y Crespo. El Liverpool, por su parte, con Reina; Finnan, Carragher, Hyppia, Traoré; Xabi Alonso, Gerrard, Luis García, Riise; Kewell y Baros.

El primer tiempo fue de absoluto dominio rossoneri: un gol de Paolo Maldini en el primer minuto y dos de Hernán “Valdanito” Crespo en los minutos finales ponían un 3 a 0 al descanso para los de Carlo Ancelotti que parecía inabordable para el Liverpool. Pero, en este punto, apareció la figura del eterno capitán, Steven Gerrard, que se dio cuenta que estaba ante la oportunidad de su vida y decidió echarse el equipo a la espalda.

El Liverpool salió en la segunda parte con una actitud totalmente diferente, dispuesto a hacer realidad aquello en lo que (casi) nadie creía: la remontada. Y en sólo seis minutos, los que van del 54 al 60, los red consiguieron lo más difícil, equilibrar la eliminatoria: Gerrard, Smicer y Xabi Alonso, a pase de Gerrard fueron los autores materiales de la remontada.
Gerrard, celebrando el gol que iniciaba la remontada (Foto: martiperarnau.com)
Y donde todos creíamos que la remontada era imposible, ésta se produjo; y donde todos creíamos que, tras ir 3 a 3 en el minuto 60, era imposible que no volviese a haber goles, no volvió a haberlos, ni en el tiempo reglamentario, ni en la prórroga.
Y así se llegó a los penaltis, donde el Liverpool se impuso por 3 goles a 2, tras los fallos de Serginho, Pirlo y Shevchenko (por cierto, otro ejemplo más de cracks, los dos últimos, fallando penaltis decisivos) para los milanistas.

Quinta Copa de Europa para el Liverpool, veinte años después de su última final y veintiuno después de su último título.

Sólo dos años después, en 2007 y en Atenas, el Milan se tomó cumplida revancha derrotando al Liverpool en la final. Pero, éste será ya otro artículo.

Las lagrimas de un dragón

José Santiago Cañizares Ruiz nació el 18 de diciembre de 1969 en Madrid, España. Inició su carrera en el Castilla y debutó en primera división con el Celta de Vigo en 1992; jugó en el Real Madrid desde 1994 a 1998 para pasar al Valencia, equipo con el cual llegó hasta la final de la Liga de Campeones de la UEFA la temporada siguiente, encontrándose con su ex equipo y cayendo 3-0.
El tercer gol de Raúl que aseguraba la copa para el Madrid
Para la siguiente temporada el Valencia se volvería a meter a competiciones europeas, compartiendo el grupo C con el Olympique Lyon, el Olympiakos y el Heerenveen. Terminando como líder de grupo con 4 victorias, un empate y una derrota.

En la siguiente fase, los ganadores conformaron 4 nuevos grupos, en el cual el Valencia compartía en grupo A con el Manchester United, Sturm Graz y Panathinaikos, terminando una vez más como líder de grupo junto al Manchester United, sólo que su diferencia de goles fue mejor que la de los ingleses.

En cuartos de final eliminó al Arsenal ganando 1-0 la vuelta, ya que la ida la habían ganado los gunners 2-1. Con un marcador global de 2-2 el Valencia pasó gracias al gol de visitante. Mientras tanto en semifinales los españoles vencieron 3-0 al Leeds United en el partido de vuelta en Mestalla, el partido de ida había finalizado 0-0.

Para la final el rival en turno sería el gigante alemán Bayern Múnich, quién había eliminado al Real Madrid y al Manchester United.

Poco después de haber comenzado el encuentro, el árbitro marcó una falta dentro del área de los alemanes, penal que convertiría Gaizka Mendieta tan sólo a los tres minutos de juego. El equipo bávaro obtuvo un penal y parecía que la final se equilibraría, pero “el dragón” Cañizares se vestiría de héroe al tapar el penal con la pierna y mantener al Valencia arriba en el marcador.
Mendieta adelantaba al Valencia en el amanecer del partido
Sin embargo, el Bayern consiguió otro penal al minuto 50’, que el capitán alemán Steffan Effenberg convertiría en gol tras realizar un gran contacto. El partido se había empatado y seguiría así hasta llegar a tiempos extras. A pesar de la insistencia de ambos equipos, el marcador no se movió y después de 120 minutos todo se definiría en penales.

El primero en cobrar fue Paulo Sérgio, quién no lograría anotar. Una vez más Gaizka Mendieta se encargaría de adelantar al Valencia. Hasan Salihamidžić y Alexander Zickler   anotarían los siguientes dos penales para el Bayern, mientras que para el Valencia Alexander Zickler marcaría y Zlatko Zahovič no lograría mantener la ventaja al fallar.

Con el marcador empatado a 2, Patrik Andersson (Bayern) y Amedeo Carboni (Valencia) no consiguieron adelantar a sus respectivos equipos, todo seguía empatado.

Los últimos penales de la tanda se marcarían Stefan Effenberg para los alemanes y Rubén Baraja para los españoles, tres penales anotados y dos fallados por equipo, lo que enviaba a muerte súbita para definir al campeón de la temporada 2000-01.

Bixente Lizarazu adelantaba al Bayern mientras que Kily González empataba las cosas de nuevo; parecía que la decisión la tendrían los arqueros, y así fue. Cañizares no logró detener el penal cobrado con increíble frialdad por Thomas Linke, mientras que Oliver Kahn atajó de manera increíble un poderoso disparo por parte de Mauricio Pellegrino, consiguiendo la victoria en penales para el Bayern Múnich 5-4.

Después de un partido y una temporada increíbles, el Valencia volvía a perder una final de Liga de Campeones. Parecía que las grandes actuaciones y los tres penaltis atajados por parte de Cañizares –uno en tiempo regular y dos en la tanda- no habían servido de nada.



El gran arquero español no pudo contenerse y se desplomó en el suelo a llorar, pero mientras el dragón se encontraba destrozado en el césped, otro gigante de la portería se acercó para reanimarlo. Oliver Kahn no siguió a sus compañeros en la celebración sino que fue a consolar al arquero del Valencia, acto reconocido mundialmente y que le valió el premio FIFA al Fair Play.
Oliver Kahn consolando al dragón al finalizar el encuentro

Reflexión: Pecar de introvertido

Fuente: Dailymail.co.uk
Primer día de clase: algunos intentan figurar, otros intentan pasar por desapercibidos, otros simplemente figuran. Cosas pasan en los contextos nuevos, en un ambiente puro como un lienzo en blanco, ¿por qué? porque se da la oportunidad de presentar una obra de arte en dicho lienzo…o, también puedes plasmar en él la obra más equívoca del mundo. Claro está que el arte, al igual que el fútbol, tiene subtópicos que van a targets específicos, y por ende es complicado tachar algo de equivoco desde un ángulo perspectivista, sin embargo, el esfuerzo siempre es cuantificable, es decir: en tu primer día, en tu primer lienzo, éste puede ir como te plazca ya que sería muy subjetivo calificar de bueno o malo, mas, el esfuerzo siempre será medido. El arte de un futbolista, u otra profesión, es abstracto, pero, lo que nunca roza esos limites es el esfuerzo: un matiz cuantificable. Uno que marca la diferencia al primer día.

Ahora, siendo un poco menos meditabundo, se puede afirmar –para impulsar la reflexión anterior- que en el mundo del fútbol de élite existe un importante contraste de esfuerzos bajo contextos similares: James Rodríguez vs. Gareth Bale. Como dijo alguna vez Jack ‘el destripador’: <<vamos por partes>>.

Por un lado, está el galés Gareth Bale. En su primer día de clase, Bale llegó con presión, era el estudiante extranjero perfecto, el llamado a ser ‘’nuevo mejor’’ en todo lo que se le pusiera por delante. Sus calificaciones eran antecedes exquisitos para comprobar su capacidad, sin embargo, se sometía a factores externos muy dominantes, por ejemplo: lo que costó monetariamente traerlo a su nueva escuela, lo élite y exigente que era dicha nueva escuela, el hecho de ser culturalmente muy distinto al patrón denominador, y, el hecho además de estar ocupando el cupo de un ex alumno mágico –Mesut Özil- el cual todos extrañaban muchísimo.
Fuente: Sportsnewscr.com
Poniéndolo un poco bajo la metáfora del lienzo, se puede decir que Bale llegó con sensaciones raras en su repertorio artístico. No dominaba el sentimiento de libertad de ser tu mismo, sino las variantes que ese ‘tu’ manejaba: debías sumar calidad –y diferenciación- a un cuadro magnífico, donde había un espacio esperándote, pero, uno no lo suficientemente cómodo para ti, uno que buscaba más de ti de lo que tu creías posible dar.

Bale, un jugador que ha mostrado toda la vida ser suave e introvertido, ahora, tenía que llegar al Real Madrid a brillar teniendo en cuenta qué: El fútbol inglés es otro en comparación al español, que además eres conocido por llegar a una plantilla que relativamente no necesitaba de ti, que antes había un crack y que por A o B tu llegas a llenar ese vacío, de paso, a un país que es muy distante a tu cultura, con un técnico italiano (con esto se enfatiza el hecho de la abrumadora variedad de culturas). Sumémosle una prensa difícil, un antecedente monetario que te haría quedar como el segundo jugador más caro de la historia a tu espalda. Sonaba divertido ir a la nueva y lujosa escuela, pero, quizás no ha sido tan así.

Gareth con su mesurado carácter, y con la presión como extra, logró en su primera temporada 22 goles y 13 asistencias en 44 partidos: dio pases de gol ante el Bayern, anotó en Lisboa, y además, metió el tanto definidor en la final de Copa ante el Barça, pero, no, no sería suficiente. No por los números, no por los resultados: para ser una temporada de adaptación a una posición nueva, y a un todo nuevo en general, Bale dio muchos destellos de altísima calidad, justificando todo antecedente, sin embargo, le seguía faltando algo.

Quizás, sólo quizás, la cabeza del galés era –y capaz es- lo suficientemente concreta y lógica como para pensar: <<ok, he producido 35 goles en mi primera –difícil- temporada en 44 partidos; son grandes números>>. Ojo, que con eso no se dice que Bale sea mediocre, pero, sólo quizás su cabeza y su mente se enfoquen únicamente en saber si el trabajo se ha hecho o no a través de parámetros como –por renovar la metáfora- la vistosidad del lienzo, mas lo que la gente sigue pidiendo es un claro patrón positivo en el matiz más tangible después de los números: el esfuerzo.

El punta ex Tottenham ha pecado de introvertido. No es que no trabaje, lo contrario, es que no refleja lo que trabaja. No se le ha visto que una corrida brutal por defender un balón –por ejemplo- sea algo constante; pero, ¿hasta eso hemos llegado? ¿qué se mide todo por carreras defensivas? Pues no, sin embargo, en un fútbol tan constantemente talentoso como el Madrid, el chico nuevo tiene que probar que además de calidad –que es algo natural en la casa blanca- tiene ganas que aportar, garra, ímpetu. Y eso le ha faltado a Bale.
Fuente: oglobo.globo.com
Por el otro lado, y sin enfocar tanto porque el mero contraste aclara todo, está James: el colombiano llega, igual de criticado, con mucha presión, denominado un jugador de sólo 5-6 partidos llamativos haciendo referencia a su participación en la copa del mundo. Con un millón de cosas por las cuales acomplejarse, e inclusive así, de una u otra forma, no le quedaría grande la cosa a James. Sonará fácil, pero no lo es: al igual que Bale, además de la presión mediática, James ha tenido que lidiar con un cambio de posición (de ‘10’ a interior). Con todo eso, y sin el físico ni los números de Gareth, James ha llegado a dar ganas, a sufrir con todo, a pedirla, a buscarla, ir, moverse: bajo todo concepto el colombiano ha sido impetuoso, ha sido denominador en el Madrid, y más allá de que futbolísticamente quizás no la haya tenido tan difícil como Bale en relación al cambio de posición, si es verdad que James, desde el día uno, ha estado a la altura psicológicamente. 

Probablemente James no haya dado un lienzo igual de precioso al de Bale, pero en éste James ha implantado claras marcas de esfuerzo, y a diferencia de Bale, el esfuerzo que ambos han dado James sí lo ha sacado en cara de todo el mundo, casi con un toque de arrogancia, pero uno necesario para ponerlo donde está ahora.

Dos jugadorazos, ambos se han roto la espalda por la camiseta que usan, pero, a veces esto no vale por si mismo, a veces hay que sacarlo en cara, sobreponerte ante los problemas, no mostrarte cabizbajo, no pecar de introvertido, a veces hay que gritar, ser pasional. Efectivamente, por motivos culturales, esto se le facilita un poco más al colombiano, sin embargo, más allá de eso, por el bien del fútbol esperemos que algún día Bale asuma su lugar en el lienzo de la manera más impetuosa posible, para sólo así, en conjunto con James, seguir dándonos alegrías a los amantes del fútbol incluso cuando Cristiano no esté.
Contact Me

Columnas

Reportajes

Post Top Ad

Post Top Ad

Post Top Ad

test banner

CONTACTO


FLASH

Los Tejos
Los Tejos

Análisis General

Los Tejos

Opinion

Featured

Adress/Street

12 Street West Victoria 1234 Australia

Phone number

+(12) 3456 789

Website

www.johnsmith.com