| Agüero tiene todo para explotar con Pep. |
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La temporada que viene Pep Guardiola arribará a la ciudad de Manchester a hacerse cargo del City, para buscar quitarle un poco más de esa gloria eterna que tiene el United, y para eso es muy probable que el español tenga algunos nombres en mente para reforzar a un equipo que lleva varios períodos con técnicos de distintas intenciones que las de Pep, como Mancini o el mismo Pellegrini, por lo tanto, el plantel a día de hoy, no tiene todas las cualidades que un equipo al estilo de Guardiola debe tener.
Poco se habla de esto, en Manchester están tan emocionados con esta llegada, como también en otras partes del país por las ganas de ver a Guardiola en la Premier, pero pocos mencionan el efecto negativo que puede tener este arribo en los próximos meses, cuando el City se juegue la fase decisiva de la temporada. Ojo, el efecto puede ser positivo, quizás algunos jugadores piensen que es su última temporada y tienen que darlo todo, pero también puede ser negativo, ¿Qué motivación puedo tener si en algunos meses me echaran de aquí?
Esta claro que la primera muestra de como reacciona el plantel ante la noticia no es buena, la derrota ante el Leicester tuvo muchos puntos bajos y un rendimiento preocupante para lo que el encuentro pedía. Si vamos a hacer un analisis de lo que Guardiola quiere en sus equipos, ¿Quiénes entran en consideración? Esta más que claro que jugadores como Silva, De Bruyne y Aguero encajan perfecto con Guardiola. Pero recuerdo una frase de Pep sobre Wilshere (antes de sus lesiones) comentando de que a Jack se lo agrandaba por ser solo inglés, que en España había unos 50 jugadores de su nivel. ¿Pensará lo mismo sobre Sterling? Teniendo en cuenta que el nivel del ex Liverpool es muy bajo no sería muy descabellado aunque, claro su juventud le ayuda.
Yaya Toure es quizás el caso más polémico. Se fue del Barcelona con Guardiola como técnico, y ahora lo volverá a tener como superior en el City. Su alta edad parace influir en su nivel, y las cosas no pintan bien para el marfileño. Se sabe que Guardiola explota la zona media como pocos, Busquets, Xavi, Xabi Alonso, Lahm o Thiago son ejemplos y el City no cuenta con esa clase de jugadores. Quizás Fernandinho pueda hacer esa función pero no es lo ideal, al igual que Delph. Además, en Argentina ya se habla de que es el fin de Demichelis de su etapa en el City.
La llegada de Guardiola genera mucha emoción en la afición citizen, pero no deben olvidarse de que falta la etapa decisiva de la última temporada de Pellegrini bajo el mando del equipo, y tiene una llave favorable en Champions, la final de la Capital One, el cruce con Chelsea en FA Cup, y la pelea por le título de la Premier. Todo, dependerá del enfoque y la motivación de los jugadores del City, en busca de demostrarle a su nuevo técnico de que ellos están a la altura.
@MatyGHermida
En las dos primeras
partes de este extenso reportaje, hice énfasis en las salidas de Lucien Favre,
Brendan Rodgers, Nuno Espírito Santo, José Mourinho, Rafa Benítez y Julen
Lopetegui, de sus respectivos clubes europeos esta temporada, pero en la última
parte de este análisis y recolección de datos me dedicaré a estudiar sólo la
destitución de un entrenador más, y concretamente hablaré sobre otros dos que
caminan sobre la cornisa y en cualquier momento podrían ser removidos de sus
puestos.
El último caso es
quizás de todos los expuestos anteriormente el que menos extraña en el fútbol
europeo, y hablo por supuesto del francés Rudi
García, ex-entrenador de la AS Roma,
que dejó la vara muy alta al principio de su proceso con el equipo italiano en
2013, y de allí en más se dedicó a caer en picada, como se hizo notoriamente
perceptible esta temporada.
Hasta la fecha de su
destitución, ‘la loba’ registraba con el entrenador francés un total de 9
victorias, 7 empates y 3 derrotas en la Serie A, 1 victoria, 3 empates y 2
derrotas en la Liga de Campeones, y 1 empate (que significó la eliminación en
los penales) en la ‘Coppa Italia’, lo que daba un total de 10 victorias, 11
empates y 5 derrotas en 26 partidos de todas las competencias. Pero si nos
trasladamos hasta la misma fecha de la temporada pasada, se halla que el equipo
romano había obtenido 12 victorias, 4 empates y sólo 2 derrotas en la Serie A,
y 1 victoria, 2 empates y 3 derrotas en la Liga de Campeones, (hay que
especificar que aún no había iniciado su participación en la ‘Coppa Italia’)
para un total de 13 victorias, 6 empates y 5 derrotas en 24 partidos de todas
las competencias.
A pesar de que los
números no varíen radicalmente, sino que por el contrario son bastante
parecidos (aunque esta temporada la Roma jugó dos partidos más hasta la fecha),
hay que decir que Rudi García transformó a la Roma en el equipo más irregular
del fútbol europeo, por encima del Manchester City o del Benfica; capaz tanto de
hacer un gran partido (como el empate 1-1 frente al Barcelona o la victoria 2-1
frente a la Juventus), como de firmar un descalabro al encuentro siguiente
(caída 3-2 frente al Bate Borisov, y la derrota 0-2 frente al Atalanta).
Con Rudi García el
equipo romano siempre mostró un juego dinámico, atractivo, vertical y ofensivo,
pero sobretodo bastante desordenado, y éste último rasgo se amplificó aún más
en la presente campaña. Ya la temporada pasada se daban algunos síntomas de ese
desorden en partidos como la abultada derrota (1-7) frente al Bayern Munich,
pero esta campaña, luego de un prometedor comienzo ganándole a la Juventus en
la liga, el hecho de que el equipo se encontrara en la quinta posición luego
del receso invernal, por detrás de la ‘Vecchia Signora’ (que tuvo un comienzo
terrible de temporada), habla muy mal de la gestión de García.
A mi parecer, aunque la
directiva hubiese decidido mantenerlo para conservar el dinamismo y la
verticalidad del entrenador, también es necesario decir que el equipo hubiera
continuado padeciendo del desorden que no logró acomodar nunca el francés, y que
en muchas ocasiones terminó pesando en los resultados, y pues claro, como estos
no se dieron de forma tan positiva después de que todos apostaban por la Roma
para quedarse con el ‘Scudetto’ este año, terminaron pesando en su destitución.
En todo caso, fue el
empate 1-1 con el AC Milan en el Stadio Olimpico el que terminó de convencer al
club de que ya Rudi García no podía hacer más; que lo que el equipo mostró en
ese juego sería lo que ofrecería de aquí al final de temporada, y ante ello
decidieron actuar oficializando su destitución el día 13 de Enero del presente
año. Para reemplazarlo llegó el experimentado Luciano Spaletti, que ya tuvo un
paso por el club entre 2005 y 2009, y que deberá mostrar resultados positivos
rápido, para certificarle al club que la decisión de traerlo fue acertada.
Aunado a todos los
entrenadores que ya presente en las primeras partes de este artículo, me
atreveré a tratar un caso más, que no ha derivado en destitución, pero que en
cualquier momento de la temporada podría hacerlo, y que puede resumirse con el
título de la novela de Gabriel García
Márquez, “Crónica de una muerte anunciada”, y es por supuesto el de Louis Van Gaal, el holandés entrenador
del Manchester United, que parece
haber vuelto al abismo al que había entrado en el mes de diciembre, tras
haberse peleado con todo el mundo.
Ya desde la pasa
campaña, el juego trabado, poco creativo y sobre todo, poco efectivo, de los
‘red devils’ bajo las órdenes de Van Gaal, daba muestras de lo que sería el
estilo de juego con el entrenador holandés, el tiempo que éste durara sentado
al frente del banquillo.
Si se ubica esta
misma fecha (24 de Enero) en la temporada pasada, se encuentra que el equipo había
obtenido 11 victorias, 7 empates y 4 derrotas por Premier League, 1 victoria y
1 empate por la FA Cup, y 1 estrepitosa derrota en la Capital One Cup (que
significó su eliminación), con lo que sumó un total de 12 victorias, 8 empates
y 5 derrotas en 25 partidos en todas las competencias (teniendo en cuenta que
el United no jugó Liga de Campeones esa temporada).
Para la presente campaña
los ‘red devils’ exhibieron una baja en los resultados, hasta el punto de
obtener 10 victorias, 7 empates y 6 derrotas en la Premier League, 2 victorias,
2 empates y 2 derrotas en la Liga de Campeones (que representaron la
eliminación), 1 victoria por la FA Cup, y 1 victoria y 1 empate (que significó
la eliminación en penales) en la Capital One Cup, para un total de 14 victorias,
10 empates y 8 derrotas en 32 partidos por todas las competencias.
La baja en las
estadísticas en el caso de este equipo, no pueden atribuirse a una baja en nivel
de juego porque, en mi opinión, nunca hubo un estilo claro bajo la dirección de
Van Gaal.
Si bien la temporada
pasada logró regresar al equipo a la Liga de Campeones tras finalizar 4º en el
torneo local, la realidad es que en muchos partidos terminó jugando al pelotazo
en largo y pidiendo la hora. Nunca el equipo desarrolló un estilo dinámico, ni
claro, ni muchísimo menos vistoso, aunado a los roces del entrenador con varios
jugadores (Ángel Di María y Radamel Falcao los más importantes). Los futbolistas nunca
tuvieron claro a que jugaban, pero aún así se conseguían victorias, y para el terror
de los aficionados, los resultados dejaron de acompañar al accidentado juego
del United esta temporada.
No son sólo los
problemas en el juego los que afectan al club, sino también las insistentes
peleas del entrenador con jugadores nuevos que llegaron para este año (Menphis
Depay el más resaltante), aunado a ciertas declaraciones que no caen nada bien
en los aficionados, y por supuesto, las peleas del holandés con la prensa, que
están terminando de cavar su tumba.
En los últimos 13 partidos
el equipo de Manchester sólo ha conseguido 3 victorias, razón por la que su
situación se tornó difícil, sobre todo en el mes de diciembre, y aunque ahora
pareció haber salido ligeramente de ella (o por lo menos, así lo dejan ver los
resultados), la última derrota con el Southampton en casa parece haber roto la
relación definitiva de los hinchas con Van Gaal, y en cualquier derrota
estrepitosa que consiga en los próximos partidos, o ante otra racha mala de
resultados, el holandés podría ser destituido el club, tal como se viene
anunciando desde el mes de diciembre.
Y finalmente, le
dedicaré un par de párrafos al entrenador serbio, Siniša Mihajlović, actualmente en el
banquillo del AC Milan, por el hecho
de que el Milan ha venido decayendo mucho en los últimos años, y si bien esta
temporada ha mostrado una pequeña mejoría con respecto a las dos anteriores, su
situación también se ha tornado complicada, específicamente desde el mes de diciembre.
Del Milán me
exoneraré de presentar las estadísticas de la pasada y presente temporada
porque sencillamente la temporada anterior, como la predecesora a ella, el
equipo ‘rossonero’ jugó dos muy malos torneos locales, y no pudo siquiera
meterse en los puestos de la Europa League.
Para la presente
campaña, el AC Milan gastó más de 80 millones de euros en fichajes para traerle
buenos jugadores a Mihajlovic, pero parece que el técnico no ha sabido engranar
del todo a sus jugadores en un circuito de juego claro, y es que en muchas
ocasiones el equipo termina jugando de forma desordenada, y sigue sin mostrar
una actitud diferente a la de las temporadas anteriores.
Más allá de haber
conseguido una gran victoria (1-3) frente a la Lazio, y un empate (1-1) con la
Roma, que fácilmente pudo haber sido una victoria, los ‘rossoneri’ no han
podido hacerle frente a ninguno de los restantes grandes del fútbol italiano: derrotas
2-0 frente a la Fiorentina, 1-0 ante al Inter, 0-4 con el Napoli y 1-0 frente a
la Juventus. Además de esas caídas, destaca también el hecho de que el equipo
de Milán, tras haber enfrentado de forma consecutiva a los tres últimos equipos
de la tabla general, y ya sobre el final de la primera mitad del torneo, sólo
haya podido sacar una victoria (0-0 con el Carpi, 1-1 con el Hellas Verona, y
la victoria 2-4 frente al Frosinone), por lo que no queda del todo claro para
qué está el equipo de Mihajlovic, y si podrá competir por el ‘Scudetto’, o por
lo menos, por meterse en alguno de los puestos de clasificación europea.
En concreto, el Milan
deberá tratar de seguir progresando en esa mejoría del juego que logró
conseguir frente a la Roma, para intentar hacerle frente a su próximo rival de
importancia, que es el Inter, porque de conseguir un resultado adverso, o
incluso estrepitoso, el futuro del entrenador serbio podría quedar al aire, y
tocaría a la directiva traer a algún entrenador interino que pueda hacerse caro
del vestuario y de la responsabilidad de dirigir a un histórico del fútbol
europeo, pero que en los últimos años ha venido ‘mendigando’ en los torneos que
ha jugado.
De esta forma, luego
de tres extensas partes sobre situaciones individuales de entrenadores, queda
expuesto que el ser entrenador es una profesión riesgosa porque, cuando el
juego de su equipo empieza a decaer y ello influye en los resultados, o cuando
se tienen problemas fuertes con el vestuario, siempre el más perjudicado será
él, y con toda la razón, pues se supone que un entrenador debe ser el primer
líder y el primer artífice del éxito de su equipo.
Para finalizar, me
gustaría refrendar lo que concluí en la primera parte de este artículo: que el
fútbol europeo sigue demostrando ser resultadista, pues cuando estos no
acompañan a los técnicos, la opción más lógica parece ser cortarles la cabeza,
sino es que ellos mismos se van, como le pasó a siete de los nueve entrenadores
aquí trabajados, y ante ello se dificulta la posibilidad de que los proyectos
de ciertos técnicos puedan prolongarse pues, frente a cualquier mala racha,
corren el riesgo de jugarse el puesto en caso de no solventarla rápido, y
muchas veces ello termina perjudicando al fútbol en general, pues no sólo son
los entrenadores quienes se ven afectados, sino también los jugadores, y los
aficionados mismos.
Anderson Ayala. (@anderson2_0).
Cuando el problema son los entrenadores - Parte III
Unknown
2:05 p.m.
Sin duda, uno de los ídolos del madridismo es el
español Míchel González, quien pasó prácticamente toda su carrera como jugador
‘merengue’ y formó parte de la histórica “Quinta del Buitre”. Como futbolista, se
destacó por su intensidad en la banda derecha, y anotó un total de 130 goles en
558 partidos disputados entre 1981 y 1996.
En 2005, Míchel decidió volver a las canchas, esta
vez para sentarse en los banquillos, pues quería dar inicio a su carrera como entrenador,
y buscar alcanzar su sueño de dirigir al equipo de sus amores: el Real Madrid
C.F.
En 2010 comenzó a llamar la atención del fútbol
español, pues en su primera temporada como entrenador del Getafe (2009-2010),
logró clasificar al equipo a la
UEFA Europa League. En aquél equipo comenzó a dar muestras de
lo que era su trabajo, y logró grandes victorias frente a equipos importantes,
como ante el Athletic de Bilbao (2-0), Atlético de Madrid (1-0 en casa y 0-3 en
el Calderón), Sevilla (4-3 en casa y 1-2 en el Sánchez-Pizjuán), Valencia
(3-1), y Villarreal (3-0). Esas habían sido las victorias más importantes de su
carrera como entrenador, y eran las que le servían como aval para ser considerado
por la directiva blanca como un posible futuro entrenador del equipo.
Abandonó el equipo de Getafe en Junio de 2011 y de
allí dio el salto al primer gran equipo de su carrera como entrenador: el
Sevilla F.C., al que llegó en febrero de 2012. En el equipo Andaluz no
consiguió clasificar a competencias europeas en su primer año, y sólo consiguió
una destacable victoria (1-2) sobre el Valencia en Mestalla.
En su segundo año en el Sevilla sólo consiguió una
victoria destacada (1-0) frente al Real Madrid, y tras malos resultados fue
destituido en enero de 2013, luego de una muy mala primera vuelta.
Inmediatamente un mes después, el 4 de febrero de
2013, fue nombrado entrenador del Olympiacos F.C. y tan sólo un mes después (10
de marzo) se consagró campeón de la Súperliga de Grecia, para añadir luego el título
de la Copa ese
mismo año.
Hasta aquí la carrera de Míchel como entrenador
podría decirse que había sido “aceptable” e incluso “regular”, pues si bien es
cierto que consiguió victorias frente a equipos grandes, también hay que decir
que todos ellos habían sido de España y hay que resaltar que nunca se pudo
mantener constante frente a los más chicos. Ante ello, necesitaba consagrarse
en Europa ganándole a equipos importantes en la Liga de Campeones de la UEFA.
Su segunda temporada en el Olympiacos fue cuando
Míchel comenzó a estallar todo su potencial, y ello hizo que finalmente los
ojos del fútbol europeo se posaron en él, en la temporada 2013-2014, pues fue
cuando comenzó a añadirle intensidad a su estilo de juego.
Tras una fuerte jornada de grupos en la Liga de Campeones, en la que
alcanzó victorias importantes frente al Anderlecht (0-3 en Bélgica y 3-1 en
casa) y ante el Benfica (1-0), logró alcanzar los octavos de final de la
competición tras clasificar como segundo en el grupo C, por detrás del Paris
Saint-Germain.
Fue el 25 de febrero de 2014 cuando Míchel
demostró ante los ojos del mundo que él también podía conseguir grandes
victorias frente a los gigantes de Europa, como ocurrió ese día con el
Manchester United, al que venció 2-0 en casa, tras haberlo destruido en la
cancha durante los 90 minutos reglamentarios.
Fue ese día cuando el español dio el gran salto al
reconocimiento internacional, y fue además cuando dio el primer gran “timbrazo”
a las puertas de la Casa
Blanca.
Para la vuelta sin embargo, no contó con la suerte
necesaria y cayó 3-0 en Old Trafford, siendo ampliamente superior en el segundo
tiempo, y estando cerca de sacar a los ‘red devils’ de la competición en un par
de ocasiones. Aún así, contó con el consuelo de haberse consagrado campeón de la Superliga de Grecia esa
temporada.
Para la temporada siguiente (2014-2015), Míchel
volvió a demostrar de qué estaba hecho como entrenador, y pegó entonces su
segundo “timbrazo” a las puertas del Real Madrid, tras haber vencido en gran
forma al que era el vigente sub-campeón, el Atlético de Madrid, por un marcador
de 3-2, aplicándole la misma intensidad con que juega el equipo de Simeone, y
superándolo ampliamente en ella.
Dos jornadas después, volvió a dar otro
“cachetazo” en Europa, esta vez ganándole a la Juventus por 1-0, aunque esta
victoria sin embargo, no sirvió de mucho, pues esa edición no logró avanzar a
los octavos de final, y fue destituido del club el 6 de Enero, luego de no
haber realizado una muy brillante primera vuelta en el fútbol grigo.
Su carrera como entrenador cambió radicalmente con
su llegada al Olympiacos, pues allí comenzó a demostrar todas sus cualidades,
dentro de las que destacaban sobre todo la intensidad y el orden que tenía su
equipo sobre la cancha (razón por la que se le llegó a comparar con el ‘Cholo’
Simeone).
Tras haber sumado a su currículum esas
impresionantes victorias frente al Benfica, Manchester United, Atlético de
Madrid y Juventus, llamó la atención de un club histórico del fútbol francés:
el Olympique de Marsella, al que llegó el 19 de agosto de 2015 para reemplazar
a Marcelo Bielsa.
Sin embargo, en la Ligue 1 no le ha ido tan
bien como se esperaba, pues no ha conseguido dar en la tecla correcta con sus
dirigidos, y ha quedado expuesto que al equipo le falta juego, cosa que se ha
reflejado en los resultados, a tal punto de encontrarse en la octava posición,
con un total de 7 victorias, 8 empates y 6 derrotas, para sumar 26 puntos en 21
partidos disputados. En esas estadísticas hay que destacar el hecho de que sólo
ha registrado triunfos importantes ante el Losc Lille (1-2) y frente al
Saint-Étienne (0-2), ambos en condición de visitante.
El ‘salvavidas’ para Míchel en el equipo francés
puede ser quizás la
Europa League , pero para ello deberá superar primero al
Athletic Club de Bilbao por los dieciseisavos de final de la competición, y de
allí en adelante deberá concentrarse en avanzar lo máximo posible, y por qué
no, en intentar ganarla, para acceder directamente a la próxima Liga de
Campeones.
Hasta aquí, Míchel ha dejado claro que tiene
virtudes como entrenador, una de las cuales es la mencionada intensidad que
imprime en sus jugadores, pero también ha demostrado que le falta ser constante
frente a los equipos chicos, y ello puede derivar de algún problema de
comunicación que tenga con sus jugadores porque en ocasiones parece que no le
entienden la idea de juego. Sí logra solventar eso, a mi parecer, podrá ser
considerado para dirigir a algún otro equipo más importante de Europa, pero
claro, para ello también necesitará que los resultados se vean avalados por
algún título.
Para finalizar, me parece apropiado concluir que Míchel
va encaminado a ser uno de los entrenadores importantes de Europa, no me atrevo
a decir que a ser el mejor o de los más grandes dentro de unos años, pero si
uno importante, y se ve motivado por su sueño de dirigir al Real Madrid. Ese ha
sido el motor de su carrera como entrenador, y para ello ha ido sumando a su
currículum grandes victorias frente a equipos importantes de Europa, demostrando
que él también tiene con que hacer frente a la gran responsabilidad que
representa el cargo de ser entrenador del Real Madrid Club de Fútbol.
Anderson Ayala
(@anderson2_0).
Preparando currículum para dirigir a un gigante
Unknown
2:53 p.m.
| Mourinho se fue del Chelsea como el entrenador más exitoso en la historia del club (Fuente: bbc.com) |
Ya en la primera
parte de este reportaje había presentado a 3 entrenadores de equipos
importantes de Europa que fueron destituidos de sus clubes, o que abandonaron
la institución ellos mismos antes de ser despedidos. Los casos de Lucien Favre,
Brendan Rodgers y Nuno Espírito Santo, no se comparan con el siguiente, que
partió del cielo al infierno en el mismo año calendario.
Es nada menos que el
del polémico y exitoso José Mourinho,
ex-Chelsea en estos momentos, cuyo
caso es quizás el más relevante de todos porque vivió, en palabras del
portugués, “la peor temporada de su carrera”, y fue destituido tras llegar a un
‘mutuo acuerdo’ con el club, luego de sus terribles resultados y un bajón
impresionante del equipo con respecto a la temporada pasada, en la que salieron
campeones en gran forma.
Al momento de su
dimisión Mou había registrado un total de 4 victorias, 3 empates y 9 derrotas
con el equipo por la Premier League inglesa, 4 victorias, 1 empate y 1 derrota
por la Liga de Campeones, y 1 victoria y 1 empate (que representó la eliminación)
en la Capital One Cup. Todo ello equivalió a un total de 9 victorias, 5 empates
y 10 derrotas en 24 partidos en todas las competencias.
A esas cifras de la
presente temporada se les establece la inevitable y demoledora comparación con
respecto a la campaña pasada, en la que, a la misma altura de la destitución
del portugués esta temporada, el equipo había conseguido 12 victorias, 3
empates y 1 derrota por Premier, 4 victorias y 2 empates por Liga de Campeones,
y 3 victorias por Capital One Cup. Esas cifras daban un total de 19 victorias,
5 empates y 1 sola derrota, en un total de 25 partidos en todas las
competencias.
Fueron varios los
factores que confluyeron para que esa baja en cuanto a los resultados se diera
en la presente temporada, dentro de los cuales cabe destacar el problema de Mou
con la doctora Eva Carneiro que no sentó bien en el vestuario; la falta de
entendimiento de los jugadores para con el mensaje del entrenador, puesto que
parecían ya no captarle la idea; el hecho curioso de que de por sí las terceras
temporadas consecutivas de Mourinho al frente de un equipo han sido
históricamente malas; y los problemas de vestuario que el entrenador comenzó a
tener con algunos jugadores (el caso más destacado es el de Eden Hazard).
Todo ello tuvo como
resultado la salida de ‘the special one’ del club, en un ‘mutuo acuerdo’ con la
directiva, el día 17 de diciembre del pasado año, y en su lugar llegó el
holandés Guus Hiddink (que ya tuvo un paso por la entidad ‘blue’ en 2009),
quien no ha hecho notar del todo su idea en el terreno de juego, pues en 3
partidos sólo registra 1 victoria y 2 empates, y apenas está comenzando a
percibirse el cambio de actitud en los jugadores, por lo que la llegada del
ex-seleccionador de Holanda no ha contentado del todo a Stamford Bridge, y no
ha comenzado aún por dar frutos.
Quizás el único de
los casos tratados que podían anticiparse desde el inicio de la temporada
2015-2016 es el de Rafa Benítez,
quien llegó y salió del Real Madrid
esta misma campaña, luego de que se generase mucho ruido en la prensa sobre su
continuidad o su posible destitución.
| Benítez nunca consiguió el apoyo total de sus jugadores (Fuente: latribunamadridista.com) |
El entrenador español
llegaba libre al club tras su salida del Napoli, y lo hacía bajo la bandera de
‘poner orden en el vestuario merengue’, pues el presidente de la entidad,
Florentino Pérez, consideraba que con el anterior técnico, Carlo Ancelotti, el
equipo había experimentado una falta de carácter y de coraje muy fuerte.
Pero la pasada
temporada, a esta misma altura del año (04 de Enero), el equipo de ‘Carletto’
registraba un total de 13 victorias y 3 derrotas por liga, 6 victorias por la
Liga de Campeones, 2 victorias por la Copa del Rey, y 2 victorias por el
Mundial de Clubes de la FIFA, lo que daba un total de 23 victorias (22 de ellas
consecutivas además), y sólo 3 caídas en 26 partidos por todas las
competencias.
Esas 22 victorias
consecutivas las obtuvo además de gran forma, jugando en muy buen nivel al
fútbol, mostrando solidez defensiva, buena circulación del balón y una gran
producción ofensiva, derrotando a equipos como el Barcelona (3-1), o al
Liverpool (0-3). Pero ya es conocido que ese nivel se vino a pique en la
primera mitad del 2015; en la segunda mitad, ya a cargo de Rafa Benítez, el
equipo consiguió números buenos cuando se los observa, pero muy por debajo de
lo que se esperaba.
11 victorias, 3
empates y 3 derrotas marcaron la primera mitad de la Liga BBVA para Benítez, junto
a las 5 victorias y 1 empate por la Liga de Campeones, y 1 victoria por la Copa
del Rey (que equivalió a la eliminación por alineación indebida); ello daba un
total de 17 victorias, 4 empates y 3 derrotas, pero la verdad es que en la gran
mayoría de esos encuentros, sino es que en todos, el equipo nunca mostró un
nivel arrasador ni mucho menos, y los planteamientos defensivos del entrenador
terminaron por provocar el descontento con el público, y en muchos casos, un
juego poco vistoso y nada entretenido, que se vio superado frente a grandes
rivales como el Barcelona (caída 0-4), o el PSG (victoria 1-0, pero siendo
ampliamente superado por el equipo francés).
Esa pérdida de
vistosidad, más los roces del entrenador con algunos ‘pesos pesados’ del
vestuario, marcaron la temporada de Benítez al frente del club blanco, que
culminó en su destitución el día 04 de Enero de 2016. Su puesto es actualmente
ocupado por el ex-futbolista francés Zinedine Zidane, que asumió el cargo el
mismo día de la destitución de Benítez, y llega con sólo la experiencia de
haber sido el asistente técnico de Carlo Ancelotti una temporada, y de haber
dirigido al equipo filial, el Real Madrid Castilla de Segunda “B” (Tercera
división del fútbol español), durante casi una temporada y media.
Y finalmente llegamos
al caso más reciente: el del español Julen
Lopetegui, ex-entrenador del FC
Porto, que salió del equipo el día de hoy (08 de Enero), para muchos de
forma sorpresiva, y que terminó siendo víctima del mal ambiente generado en la
directiva, luego de haberle perdido el paso al Sporting de Lisboa en la liga
local, y especialmente, luego de haber quedado eliminados de la Liga de
Campeones de la UEFA.
| Lopetegui no logró conseguir ningún título en su temporada y media con el FC Porto (Fuente: goal.com) |
Su destitución fue
algo sorpresiva por el hecho de que Lopetegui no venía realizando un mal
trabajo en el equipo ni mucho menos, y además contaba con el aval de la muy
buena temporada pasada, pues de hecho, ubicándonos a esta misma altura la
pasada campaña, encontramos que consiguió un total de 10 victorias, 4 empates y
1 derrota por la Primeira Liga, 1 derrota por la Taça de Portugal (que le
significó la eliminación en Tercera Roda), 1 empate por la Taça da Liga, y 4
victorias y 2 empates por la Liga de Campeones de la UEFA, para un total de 14
victorias, 7 empates y 2 derrotas, en 23 partidos por todas las competencias.
Si revisamos sus estadísticas
en la temporada actual encontramos que no varían casi nada, pues tiene un saldo
de 11 victorias, 4 empates y 1 derrota por la Primeira Liga, 3 victorias por la
Taça de Portugal, 1 empate por la Taça da Liga, y 3 victorias, 1 empate y 2
derrotas por la Liga de Campeones, para un total de 17 victorias, 6 empates y 3
derrotas en 26 partidos por todas las competencias.
El mismo juego
ordenado, ofensivo, vistoso, y con una gran posesión del balón que impuso la
temporada pasada, se mantuvo esta misma campaña, pero por la gran cantidad de
ventas o de la finalización de cesiones de jugadores importantes el equipo se
vio desarmado; ante la llegada de muchos futbolistas nuevos que debieron
adaptarse al estilo de Lopetegui, no pudo mantenerse el mismo estilo de juego
compacto, aunque tampoco se vino a pique en ningún momento, y ello se refleja en
lo muy similares que son las estadísticas en las dos temporadas de Lopetegui en
el club portugués, por lo que puede descartarse la opción de que el equipo haya
tenido un bajón tremendo este año.
Sin duda pesa más
aquí que en cualquier otro club mencionado en las dos partes de este reportaje,
la gran cantidad de salidas de jugadores que fueron importantes la pasada
temporada (Jackson Martínez, Danilo, Óliver Torres, Casemiro, Alex Sandro, Juan
Quintero, Adrián López), pero más que eso mismo, lo que terminó de derivar en
la destitución del español fue la eliminación en fase de grupos de la Liga de
Campeones, teniendo en cuenta que hace un año alcanzaron los cuartos de final
de la competencia.
Así mismo, la derrota
(2-0) ante el Sporting de Lisboa el 2 de Enero que le permitió ser superado por
el equipo capitalino en la liga, y el empate (1-1) ante el Rio Ave, que le
permitió a los lisboetas escaparse en la cima, fueron el punto de quiebre entre
Lopetegui y la directiva, y el día 8 de Enero fue anunciada su destitución.
Para reemplazarlo suena con fuerza el nombre de Nuno Espírito Santo, pero sea
el que llegue, deberá concentrarse en alcanzar al Sporting de aquí al final de
la liga, y en hacer una buena actuación en la Europa League, para tratar de
emular la conquista del título en el 2011.
De esta forma culmina
la segunda parte de este extenso reportaje, con la conclusión de que, aún en
los equipos importantes, no importan las credenciales del entrenador, sus
logros en el pasado, o siquiera la temporada pasada realizada con el equipo,
por muy buena que haya sido, pues siempre en el fútbol europeo importará el
momento actual, y si éste resulta negativo y ello se refleja en los resultados,
terminará por cortar la cabeza del máximo jefe del vestuario. El reportaje continuará…
ANDERSON AYALA - (@anderson2_0)
Cuando el problema son los entrenadores - Parte II
Unknown
1:17 p.m.
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| Corinne Diacre, la primera mujer que dirige a un equipo de fútbol profesional masculino. |
Nicolás Donoso (Francia)- Corinne Diacre se convirtió en la primera mujer
en dirigir un equipo profesional en Francia. Figura destacada en su
etapa como futbolista debutó como técnico del Clermont de la Ligue 2,
equipo en el que ya dirige de manera exitosa su segunda temporada.
El escaso reconocimiento que se le da a los mundiales de fútbol femenino en general y a la mayoría de sus competiciones, es el perfecto ejemplo de la abismal diferencia que separa el fútbol entre hombres y mujeres: mientras otras categorías como el atletismo, el tenis o la natación parecen haberse equiparado al menos a nivel mediático, y por momentos incluso económico: según Forbes, María Sharapova es la tercera tenista del mundo que más dinero ingresa cada año, por detrás de Roger Federer y Rafa Nadal; sin embargo el banquillo parece seguir siendo de dominio total masculino.
El escaso reconocimiento que se le da a los mundiales de fútbol femenino en general y a la mayoría de sus competiciones, es el perfecto ejemplo de la abismal diferencia que separa el fútbol entre hombres y mujeres: mientras otras categorías como el atletismo, el tenis o la natación parecen haberse equiparado al menos a nivel mediático, y por momentos incluso económico: según Forbes, María Sharapova es la tercera tenista del mundo que más dinero ingresa cada año, por detrás de Roger Federer y Rafa Nadal; sin embargo el banquillo parece seguir siendo de dominio total masculino.
Una de las primeras en romper con este prejuicio ha sido Corinne Diacre, que desde la temporada pasada dirige al Clermont Foot, un equipo de la Ligue 2 del fútbol galo La noticia hubiese pasado totalmente desapercibida si no fuese porque se trataba de la primera mujer en dirigir un equipo de fútbol profesional masculino de la historia. Su currículum es sumamente respetable y equiparable al de cualquier otro DT, si no mejor: A los 18 años ya formaba parte de la selección nacional francesa, dirigiendo el equipo bajo la categoría de capitana desde los 20.
Su palmarés abarca el récord de presencias en la Selección de Francia con 121 partidos (con 14 goles anotados) oficiales entre 1993 y 2005, marcadora central y estrella de los clubes Saint Charmond, Aubusson, Azerables y Sochaux; fue la primera mujer en obtener el título oficial de directora técnica en su país. Sus pasos iniciales en la dirección técnica los dio como colaboradora de Bruno Bini al frente de la selección femenina y como responsable de las chicas del Soyaux, equipo del que estuvo a carga durante el período 2010-2014.
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| Corinne Diacre, en su presentación oficial con el Clermont (2014). |
En Europa muchos tomaron en su momentos la decisión como una movida mediática del presidente de Clermont, Claude Michy, quien anteriormente había designado a la entrenadora portuguesa Helena Costa, quien renunció en la pretemporada. ¿Los motivos? En Francia circulan dos versiones: la presión machista o la disconformidad de la técnica con los refuerzos. Lo cierto que fue una despedida muy triste y prematura, pero Michy no varió su postura: Quería una mujer dirigiendo al equipo y Corinne Diacre era la elegida.
En su presentación oficial, Corinne resaltó que "No tengo una presión particular, pero sé que en este mundo nadie te regala nada, por lo que el objetivo será ganar lo máximo posible. Sé por qué estoy aquí y sé lo que tengo que hacer. Presión, la tendré, seguro, pero la idea es transmitir la mínima posible para que mis jugadores se sienta bien en el campo". Su dibujo táctico preferido es 4-3-3 y les hace un pedido especial a sus jugadores: no reclamar los fallos de los árbitros.
"Es metódica y escucha. Nada la diferencia de un entrenador masculino. Sin contar el hecho de que nos duchemos separados", manifestó uno de sus ayudantes técnicos, Jean Noel Cabezas a la agencia AFP. En declaraciones a la misma agencia, Emmanuel Gas, otro integrante del cuerpo técnico, dijo que "Hoy la jefa es Corinne. En principio observó y luego pasó a ejercer su papel a tope. Ella sabe como hacerse respetar". Otro voz masculina, desde el riñón del Clermont, que hizo referencia a Diacre fue la del Director Deportivo, Olivier Chavanon: "Su aproximación al club ha sido muy coherente. Se ha establecido muy rápido, con pocos días. Va a dejar huella". El presidente Michy dijo "Imagino que el entrenador del equipo adversario estará cabreado, porque le harán muchas bromas con eso". Todas estas, fueron declaraciones hechas cuando Corinne se había sumado al equipo recientemente.
En su primera temporada, tenía como principal objetivo el de mantener al equipo en la segunda división, y la de intentar de superar la decimocuarta ubicación en la que había culminado el Clermont en la temporada 2013-2014, con el anterior DT. Sin embargo, esto no sería nada de fácil, ya que ella no armó el equipo, tuvo poco tiempo de trabajo antes de debutar en la competición, y por si fuera poco era el segundo equipo más bajo en cuanto a presupuesto se refiere.
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| En la primera temporada logró los 2 objetivos propuestos. |
Sin embargo, la entrenadora demostró su valía, su capacidad y guió a sus dirigidos a una más que sólida duodécima posición, en su primera temporada y logrando los 2 principales objetivos que se plantearon para esa temporada: Salvarse del descenso y superar la ubicación conseguida en la campaña pasada, la primera temporada de Corinne Diacre sorprendía a propios y extraños, siendo también destacada en toda Francia.
Su segunda temporada en el club, está siendo todavía más exitosa que la primera, planteándose como objetivo el de culminar entre las primeras 10 posiciones de la liga; el Clermont se ubica terminada la primera rueda más una fecha de la segunda en la tercera casilla, con 34 unidades (producto de 9 triunfos, 7 empates, 4 derrotas, 32 goles a favor, 24 en contra) y estaría ascendiendo por primera vez en su historia a la máxima categoría del fútbol francés.
Siendo el equipo con el tercer presupuesto más bajo de la liga (la campaña pasada era el segundo) se encuentra peleando arriba de la tabla, lo que ha llevado a Claude Michy, a mejorar el contrato de Diacre, atando su estadía en el club hasta el 2018. Pero todo no se detiene ahí, ya que su gran año con el Clermont ha sido premiado por la reconocida revista France Football, la que le ha otorgado el premio como el mejor DT de la Ligue 2 en el año 2015, en lo que ha sido un premio más que merecido.
El éxito que ha alcanzado Corinne Diacre en menos de 2 años con el Clermont es notable, dadas las múltiples dificultades que ha encontrado, incluyendo y destacando el hecho de que se ha ganado el respeto de una plantilla masculina multinacional, que incluye a muchos musulmanes.
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| Plantilla oficial del Clermont Foot Auvergne (Temporada 2015-2016). |
En Francia ha sido toda una sensación, acaparando portadas en reconocidos diarios y revistas, además de conceder entrevistas en populares medios de dicho país, pero el resto del mundo aún no ha dimensionado ni ha reconocido sus logros ni han dado cuenta de los mismos.
Clermont Foot Auvergne, nombre oficial del club, fue fundado en 1911 como Stade Clermontois y en 1984 se fusionó con ASM cambiando su denominación a Clermont Ferrand Fútbol Club. Una tremenda crisis económica lo catapultó en 1990, pero al poco tiempo logró resucitar y tomó su actual nombre. El equipo que viste camiseta roja y shorts azules siguió participando en torneos regionales de ascenso y en 2001 logró un festejado e inédito salto a la Liga 2 (Segunda División de Francia), donde compite desde entonces, exceptuando el 2006 luego de un descenso. Ahora, con una Corinne Diacre que ha manifestado su deseo de lograr un histórico ascenso con el club hacia la Ligue 1; buscará seguir quebrantando una historia que ella misma comenzó a cambiar. Ya está dando que hablar en toda Francia, el mundo entero no tardará en hacerlo, la igualdad de géneros ya se está consumando.
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| ¡Enhorabuena Corinne Diacre!. |
Corinne Diacre, la dama que quebranta la historia y maravilla a Francia
Nico
5:45 p.m.
Nico
5:45 p.m.
| Rafa Benítez no logró que la plantilla se blindara con él, como si lo hizo Ancelotti. (Fuente: www.elchontaduro.com) |
El
día 4 de Enero del presente año, el presidente del Real Madrid Club de Fútbol,
Florentino Pérez, convocó a una rueda de prensa para anunciar una noticia que
venía sonando bastante en las últimas semanas: la destitución del entrenador
español, Rafa Benítez, en vista del mal juego del equipo, reflejado en los
últimos resultados obtenidos.
El entrenador madrileño arribó a la entidad ‘merengue’ el día 3 de Junio de 2015, y durante su período de siete meses y un día exacto, consiguió un total de 11 victorias, 3 empates y 3 derrotas por la Liga BBVA en primera mitad de la presente temporada, junto a las 5 victorias y 1 empate conseguidos por la Liga de Campeones, y 1 victoria por la Copa del Rey, que no sirvió de nada, puesto que el club quedó eliminado de la competición por alineación indebida.
Ello dio un total de 17 victorias, 4 empates y 3 derrotas en 24 partidos por todas las competencias. Pero sólo dos de esas victorias fueron ante rivales grandes: una frente al Athletic Club de Bilbao en el San Mamés (1-2), en la que el equipo si logró mostrarse sólido mas no armonioso, y una frente al PSG en el Santiago Bernabéu por la Liga de Campeones (1-0), aunque francamente el equipo parisino fue ampliamente superior ese partido y mereció ganar, por lo menos, por un 0-2.
Su
inicio en liga fue un reflejo de lo que serían el resto de los partidos en los
siguientes meses; un pobre empate ante el recién ascendido Sporting de Gijón en
El Molinón, marcó su primer partido oficial sentado en el banquillo ‘merengue’.
Más
allá de victorias abultadas conseguidas a lo largo de la primera mitad de
temporada, como las logradas frente al Real Betis (5-0), Espanyol (0-6) y el
Rayo Vallecano (10-2) por la Liga BBVA, o ante el Shakhtar Donetsk (4-0) y el
Malmo (8-0) por la Liga de Campeones, en mi opinión, el equipo nunca mostró un
estilo avasallador o esencialmente dinámico que a la vez resultara vistoso,
aunado al hecho de que en la mayoría de los casos, los rivales se mostraron muy
limitados (salvo a excepción del Rayo y el Shakhtar, pues en ambos partidos al
Madrid le regalaron un penal y eso terminó por cambiar la historia), por lo que
las victorias nunca terminaron de darle crédito a Benítez o al estilo que trató
de implantar.
La
realidad del equipo fue que, ante los rivales grandes e importantes de la Liga,
nunca pudo hacerles frente. Un primer empate (1-1) frente al Atlético de Madrid
no encendió alarmas, teniendo en cuenta la fuerte oposición que habían venido
generando los ‘colchoneros’ a los ‘blancos’ en el último par de temporadas,
pero fueron las derrotas consecutivas, primero con el Sevilla (3-2, en el
Sánchez-Pizjuán), y luego la masacre sufrida ante el Barcelona (0-4, en el
Bernabéu) las que terminaron por desacreditar a Benítez frente a los jugadores,
los directivos, y ante la afición.
Una derrota por la mínima (1-0) con el Villarreal en El Madrigal comenzó por hacer sonar los tambores de crisis en el equipo madrileño, y fue el empate (2-2) con el Valencia en Mestalla, el que dictaminó la suerte de Benítez. En 8 partidos frente a rivales importantes (incluyendo ya los dos con el PSG por la Liga de Campeones), sólo pudo conseguir 2 victorias, y el mensaje quedaba claro: a los grandes no les podía ganar…
En
las victorias, el equipo nunca pudo terminar por conectar con la grada, y al ir
perdiendo el apoyo de los fanáticos, Benítez fue perdiendo también el de los
directivos, a pesar de que Florentino anunciara una y otra vez que reiteraba su
apoyo al entrenador. Por otra parte, en las derrotas, el equipo dejaba claras
todas sus limitaciones y mostraba, a mi parecer, su verdadera cara.
La
breve etapa de Benítez al frente del Real Madrid fue otra muestra más de lo que
ha sido la carrera del español como entrenador en Europa: su estilo defensivo,
poco vistoso, nada arrasador, y bastante ordenado trató de plasmarlo también en
Madrid, pero aquí se encontró con jugadores de buen pie, y acostumbrados a
practicar un fútbol más vertical, por lo que su primicia o su pilar de juego,
que era la solidez defensiva, ni siquiera la logró instaurar de modo adecuado
en el equipo, por lo que la defensa a veces se notaba desordenada o muy
abierta.
Precisamente por esas discrepancias con los jugadores que pedía su estilo y que no encontraba en el vestuario, fue que tuvo ciertos roces y encontronazos con varios ‘pesos pesados’ del vestuario, y con algunos otros jugadores importantes, y este fue otro factor determinante en su destitución, tras no haber solucionado sus diferencias con dichos jugadores.
Lejos quedan sus años de gloria con el
Valencia CF en España, y más dorados aún con el Liverpool (del cual se fue en
forma similar a la del Madrid), en los que se mostraba como un entrenador
revelación por el orden que imponía y por lo compactos que armaba sus equipos,
pero en sus últimos años en Anfield terminó mostrando sus limitaciones, y ello
fue lo que continuó exhibiendo en su breve etapa en el Inter de Milán, luego en
el Chelsea, más recientemente en sus dos campañas en el Napoli, y ahora en el
Real Madrid.
Por
último, encuentro necesario analizar las palabras de Rafa Benítez al denunciar
una campaña en contra del club, en contra del presidente, y en contra suya,
pues si bien los dos diarios deportivos más importantes de Madrid (Marca y
Diario AS), hacían más énfasis en su portadas a las críticas en contra de su
juego, que a las posibles alabanzas (si es que se podía hacer alguna), la
realidad es que de esa campaña no deben haber formado parte las derrotas frente
al Sevilla o al Villareal, y muchísimo menos la humillación con el Barcelona,
por lo que, en mi opinión, las palabras “hay una campaña en contra del Real
Madrid, hay una campaña en contra de Florentino, y hay una campaña en contra
del entrenador del Real Madrid”, quedaron de más, y sólo fueron un débil
intento por justificar sus fallas.
Para
finalizar, me gustaría concluir que, a mi parecer, la destitución de Benítez
llegó tarde, y es que se le pudo haber echado unas cuantas semanas antes, o en
principio nunca se le debió haber traído, pero ya que está hecho, es acertada
la decisión, y ahora le toca al joven Zidane hacerse cargo del primer equipo, y
deberá encajar rápido con el vestuario, del mismo modo que con el público, para
plasmar lo antes posible su idea en los jugadores, y así generar un fútbol que
les permita obtener títulos, y que le de credibilidad a la decisión de
Florentino de haberlo ascendido al primer equipo.
De Rafa Benítez me limitaré a decir que seguramente encontrará otro club en alguna liga importante en Europa para la próxima campaña, pero continuará mostrando más de lo mismo que ha venido exhibiendo en sus últimos años, por lo que le urge renovarse y revitalizarse, si es que desea seguir añadiendo equipos importantes a su currículum…
Rafa Benítez, Jaque Mate
Unknown
9:30 p.m.
| Nuno Espírito Santo llegó a Mestalla tras haber sido revelación con el Rio Ave en Portugal (Fuente: sifutbol.com) |
Es común entre los jugadores de fútbol
que decidan retirarse de las canchas entre los 35 y 40 años, para tomarse un
descanso y pasar tiempo de calidad con la familia. En muchos casos esos
jugadores retirados deciden volver al fútbol, ya no como intérpretes de una
idea de juego, sino como los ideólogos propios, es decir, deciden volverse
entrenadores, para lo cual necesitan sacar la licencia en su respectiva
federación de origen.
El
sueño de todos esos entrenadores es seguramente llevar a sus equipos a la
gloria, y poder marcar un antes y un después de ellos en la historia del fútbol,
pero la realidad es que ese objetivo se presenta muchísimo más difícil de lo
esperado, y la profesión de ser entrenador ya ha demostrado ser peligrosa, no
porque se pueda correr el riesgo de sufrir algún daño físico o mental grave,
sino porque en un abrir y cerrar de ojos pueden ser destituidos de sus equipos,
especialmente cuando los resultados no favorecen el juego, lo cual se puede dar
porque sus dirigidos ya no entienden la idea, o cuando se ha roto la relación
con el vestuario.
Esta
temporada del fútbol europeo (2015-2016), que ya arrancó su segunda mitad en la
gran mayoría de las ligas, ha demostrado en más de una ocasión que cuando los
resultados no acompañan al entrenador, la posición más lógica de los dirigentes
termina siendo la de destituirlos sin importar su jerarquía, currículo, o lo
bien que hayan actuado con el equipo la pasada campaña. Es por ello que
presento a continuación el análisis de tres entrenadores de equipos importantes
de Europa, que ya no están en los puestos en que comenzaron la campaña.
El
primero de estos personajes que me atreveré a analizar es el entrenador suizo Lucien
Favre, ahora ex-técnico del Borussia
Mönchengladbach, que llegó al club alemán en febrero de 2011 y lo hizo con
la obligación de salvar la categoría aquella temporada. La pasada campaña, logró
meter al equipo en la Liga de Campeones de la UEFA, tras haber quedado tercero
en la Bundesliga, con un saldo de 19 victorias, 9 empates, y seis derrotas en
un total de 34 partidos de liga.
Si
bien el Mönchengladbach no es el equipo más importante de Alemania, hay que
recordar que tiene en su palmarés dos títulos de lo que ahora se llama UEFA
Europa League (1974-1975, 1978-1979), por lo que tiene que considerarse como un
equipo importante de Europa.
Ahora
bien, el entrenador suizo logró una excelsa temporada 2014-2015 con el equipo,
y lo catapultó a la competencia elite del fútbol europeo, con un estilo de
juego muy ordenado y dinámico, no tan ofensivo, pero si con buena solidez
defensiva, haciendo además partidos grandes como la victoria (0-2) que consiguió
frente al líder, Bayern Munich, en su visita al Allianz Arena.
Pero
ese buen juego que Favre logró implantar en el equipo se vino abajo al iniciar
la presente temporada, quizás en parte por la salida de Max Kruse y de
Christoph Kramer del equipo, y ello se reflejó en las primeras cinco jornadas
del torneo, en las que registró cinco derrotas, y en la primera fecha de la
Liga de Campeones frente al Sevilla, contra el que también cayó estrepitosamente.
En esos seis partidos, el juego del equipo fue sumamente vacío, con una falta
de circulación ofensiva increíble, y una pasividad y sobre todo fragilidad
defensiva, que hizo que el equipo se viniera abajo.
En
ello pudo afectar la falta de buenos jugadores para reforzar el equipo, pero el
caso es que esa baja de juego reflejada en los resultados tuvo como
consecuencia la dimisión de Lucien Favre como entrenador del equipo, y en su
lugar llegó el alemán André Schubert, quien hizo que el cambio se notara inmediatamente,
sumando la totalidad de los siguientes 30 puntos posibles, hasta la caída con
el Bayer Leverkusen en la penúltima jornada de la primera mitad de la liga.
Pasando
a otro entrenador que también se vio afectado por la baja de juego de su equipo,
encontramos al norirlandés Brendan Rodgers, ahora ex-técnico del Liverpool FC, cuyo caso es más curioso
que el anterior, y es que estuvo en un club caracterizado por ser de técnicos,
y no de jugadores, prueba de lo cual es el reducido número de 22 entrenadores
en sus 123 años de historia.
Estando en un club en el que se le ha
dado continuidad a los procesos de los entrenadores, aún en los malos momentos,
la desfavorable situación de Brendan Rodgers esta temporada no daba signos
drásticos de terminar en su destitución, sobre todo después de la buena campaña
realizada en la temporada 2013-2014, en la que acabó subcampeón y a dos
victorias de quedarse con el título.
La
pasada temporada el equipo comenzó a demostrar signos de decaimiento, tras
haber registrado 18 victorias, 8 empates y 12 derrotas en 38 partidos (8
victorias menos, 2 empates más y 6 derrotas más que en la 2013-2014), y tras
haber quedado eliminado en la fase de grupos de la Liga de Campeones de la
UEFA, y luego en las primeras instancias de eliminación directa de la Europa
League, además de haber exhibido una deplorable baja en el nivel de juego,
mayormente en la producción ofensiva (en parte por la salida de Suárez y las
lesiones de Sturridge), con circulación poco creativa y con muchas pasividades
defensivas.
Ese
decaimiento terminó por hundir al Liverpool de Rodgers en la presente campaña,
tras haber iniciado con mal pie tanto la liga inglesa como la Europa League. En
la primera competencia, en 8 jornadas no logró sino obtener 3 victorias, 3
empates y 2 derrotas, y en el segundo torneo, sólo consiguió 2 empates frente a
rivales claramente inferiores. La falta de dinamismo y de verticalidad que
nunca pudo recobrar el norirlandés, fueron las que terminaron por firmar su
sentencia, y abandonó el club el día 4 de octubre.
Lo
reemplazó el alemán Jürgen Klopp, que se encontraba sin equipo luego de haber
abandonado el Borussia Dortmund en mayo de 2015, y el cambio fue notable, no
inmediatamente en cuanto a los resultados, pero si en el estilo de juego, pues
logró darle mayor eficacia al ataque, y consiguió que se generase mucha más
circulación ofensiva del balón, exitosa frente a importantes rivales como el
Chelsea, al que le ganó 3-1 como visitante, y el Manchester City, al que venció
4-1, también en condición de visitante.
Continuando
con otro caso llamativo, y este será el último que presente en este artículo,
se halla el del portugués Nuno Espírito Santo, ex-entrenador del Valencia
CF, quien terminó saliendo por la puerta de atrás, luego de haberse peleado
con el público y con el vestuario.
Nuno
llegó en julio de 2014 para reemplazar a Juan Antonio Pizzi, y en su primera
temporada logró regresar al Valencia a la Liga de Campeones de la UEFA, tras
completar una gran temporada en liga, en la que registró 22 victorias, 11
empates y sólo 5 derrotas (1 más que el campeón Barcelona). El estilo de juego
que Nuno implantó en el equipo valenciano fue claramente positivo para la liga
BBVA, pues el orden táctico tan bien mantenido, la muy buena producción
ofensiva (70 goles), y la mejor producción defensiva (32 goles), contribuyeron
en hacer de la temporada 2014-2015 un retorno a la élite para el equipo ‘Che’.
Esa
pasada campaña concretó grandes triunfos como el 3-1 frente al Atlético de
Madrid en Mestalla y el 2-1 al Real Madrid en el mismo estadio, lo que ofreció
una imagen más competitiva del Valencia, para demostrar que podía hacer frente
a los grandes equipos de España.
Pero
el buen juego del equipo, gracias al orden ofensivo y el dinamismo ofensivo,
comenzó a decaer al inicio de la presente temporada, luego de haber superado
los Play-Offs de la Liga de Campeones al vencer al Mónaco con un global de 4-3,
que pintaba para hacer de esta temporada otra de éxito para los valencianos.
La
pérdida de juego, reflejada claramente en los resultados (en 13 partidos
consiguió un saldo de 5 victorias, 4 empates y 4 derrotas por liga, y 2
victorias y 3 derrotas en 5 partidos disputados de Liga de Campeones), vino
dada, quizás en gran parte, por los conflictos del entrenador portugués con
algunos de sus jugadores (entre los que destaca Álvaro Negredo), lo que le ganó
la desaprobación del vestuario y más notablemente la de los hinchas de
Mestalla.
Tras
haber exhibido falta de verticalidad, de solidez defensiva y sobretodo de carácter
en la gran parte de sus partidos disputados esta presente temporada, Nuno optó
por dimitir el 29 de noviembre, y en su lugar llegó el inglés Gary Neville,
cuya idea de juego no se ha plasmado aún en el equipo, y no se ha mostrado
ninguna mejoría en absoluto, por lo que la decisión de haber traído al
inexperimentado ex-jugador inglés puede parecer para muchos arriesgada.
Por
ahora me gustaría ir dando una conclusión preliminar sobre lo expuesto aquí, y
es que el fútbol europeo sigue demostrando ser resultadista, porque cuando los
resultados no acompañan a un entrenador, siempre el que terminará perjudicado a
los ojos de todos será él, así su equipo juegue muy bien pero no gane, o aunque
juegue mal y aún así gane.
En todo caso, jugando bien hay más
posibilidades de ganar, y parece que a los dirigentes de ese enorme monstruo
que es el fútbol europeo, experto en dejar a entrenadores sin trabajo, lo que
les importa es ganar, por lo que los proyectos, que en muchos casos se pensaba
que podrían ser a largo plazo, se ven acabados con una mala racha, y ante ella
se hace necesario un cambio en la dirección técnica, que puede terminar siendo
acertado o no, pero que resulta esencial para el futuro inmediato del equipo.
Este artículo continuará…
Cuando el problema son los entrenadores - Parte I
Unknown
8:58 p.m.











