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Por Iván Pardo (@IvanPardoVE)
Crystal Palace terminó la campaña anterior con un
subcampeonato de FA Cup tras perder 2-1 frente al Manchester United en un juego
tremendamente disputado en la catedral del fútbol inglés, Wembley. Tan solo
bastaban doce minutos para el silbatazo final cuando Jason Puncheon, que apenas
tenía seis minutos en cancha, colocó a los de Selhurst Park en ventaja. Se
avecinaba el primer título mayor y de élite en los 111 años de historia del
club, ya se podía sentir la fiesta en el sur de Londres, colmada de fanáticos
de The Eagles o Las Águilas, como se le conoce al equipo Rojiazul, incluso el
técnico Alan Pardew veía materializarse el título tras ese disparo de zurda del
inglés que batió el arco del español David De Gea, celebrándolo con un baile
muy peculiar justo enfrente de la cámara al borde de su área técnica. Pero la
alegría duró poco, tres minutos para ser exactos, tiempo en el que Juan Mata
niveló las acciones. Paridad que no se resolvería sino en el tiempo extra, el
Manchester United que jugaba desde el minuto 105’ con un hombre menos sacó la
casta y ganó el partido con gol del joven Jesse Lingard al 110’. Tras esta
participación, los hinchas del Palace quedaron satisfechos con la temporada a
pesar de haber quedado en la decimoquinta posición en la Premier League, aunque
claro está, el amargo sabor de haber tenido al palacio de cristal en lo más
alto y que luego se haya derretido por la llamarada de los Diablos Rojos no se
lo quitaría nadie.
Crystal Palace
versión e inversión 2016/2017
Steve Parish, presidente del Crystal Palace y accionista
mayoritario del club aseguró que tras el éxito copero de la reciente campaña
subiría considerablemente la apuesta económica para con el club, lo cual
conllevaría a planificar un proyecto fuerte que reafirmara la buena actuación
del equipo en la FA Cup y plasmara dichos resultados en la liga, aspirando a
algún puesto Europeo. Llegaron nuevos jugadores, gastando una suma cantidad de
58 millones de euros en 5 jugadores, uno por cada línea.
- Steve
Mandanda (portero), proveniente del Olympique de Marseille – Gratis.
- James
Tomkins (defensa central), proveniente del West Ham – 12 millones de euros.
- Andros
Townsed (extremo), proveniente del Newcastle United – 15 millones de euros.
- Loïc
Remy (media punta), proveniente del Chelsea FC – Préstamo por un año.
- Christian
Benteke (Delantero Centro), proveniente del Liverpool FC – 31 millones de euros
(Récord del Club como fichaje más caro).
Si bien es cierto que llegaron nuevos jugadores, también hubo
que desprenderse de piezas claves como lo son Yannick Bolasie, el hombre que
proporcionaba desequilibrio y peligro cada vez que tenía la pelota en sus pies; y Mily Jedinak, un tipo que era sinónimo de liderazgo y experiencia dentro de
las águilas.
Juego vertical y alta velocidad
Por los destellos que ya han asomado los equipos para esta
nueva campaña, el Crystal Palace ha mantenido su esencia de juego, esa que los
llevó a disputar la final de la FA Cup y que los ha mantenido en la división de oro por
4 campañas seguidas.
Un 4-2-3-1 bien marcado, con laterales que puedan mandarse al
frente de ataque y lanzar centros al área rival como lo son Joel Ward y Pape
Souaré. Un doble cinco que tenga a un tipo rompedor, con fuerza y que quede atrás a
la hora de que los laterales tomen la lanza y se aventuren a las labores
ofensivas, el otro cinco con labores mixtas, que pueda romper una que otra jugada
pero que tenga cualidades para dar ese primer pase que rompa la línea rival y
deje a los tres ofensivos de adelante en una buena posición de cara al gol o
que sencillamente tire los clásicos cambios de banda al estilo “macheteado” los
cuales deriven en un centro posterior, para estas labores está su “jugador
franquicia” Yohan Cabaye.
Pasamos ahora al fuerte de este equipo, la línea de
tres detrás del delantero centro. Esta es la que se encarga de generar peligro
constante en el área rival, con los desbordes constante de Jason Puncheon,
Wilfred Zaha y Andros Townsend se busca el factor sorpresa con triple opción,
se puede esperar a que el lateral pase a la espalda y sirva como distracción
para poder ir al medio y utilizar el remate a larga distancia, se puede dar la
pelota al lateral que pasa a la espalda para que este centre el balón a la “candela”
o sencillamente el encarador se abre un espacio y centra. Ahora sólo faltaría
lo más importante, ¿Quién la mete ante tanto centro o la pone en juego ante
tanto balón largo? Pues el “9”, Connor Wickham o Christian Benteke, dos
delanteros de cualidades muy parecidas, altos, corpulentos y con mucha fuerza,
capaces de poner el pecho ante un ladrillo, bajarla y abrir juego, ese estilo
práctico que a muchos no gustan pero que puede ser efectivo con las piezas
adecuadas. Además, al contar con jugadores extremadamente rápidos se pueden
amoldar a jugar contra un equipo que mantenga la pelota y tratar de salir rápidamente
por las bandas a la hora de un contragolpe, la misión será llegar en 5 toques o
menos al área rival.
El problema recae en los aspectos defensivos. Constantemente
hay desatenciones defensivas a las espaldas de los laterales, la línea de atrás
no siempre esta fina a la hora de una sincronización para dejar en offside o
naturalmente marcar hombre a hombre. Sumado a esto, tras la partida del
australiano Jedinak no hay un tipo que cumpla estrictamente con la función del
5 rompedor, lo más parecido en sus filas son James McArthur o Joe Ledley pero
dichos jugadores no cumplen plenamente ni mucho menos a la perfección con la
función.
Problemas y dudas de
inicio
Ante dicho incremento económico, es normal que las
expectativas y objetivos vayan de la mano, pero tras las tres primeras jornadas
de la Premier League, el Crystal Palace ocupa la décimo séptima posición con tan
solo un punto de nueve disputados. Las desatenciones defensivas se han
combinado con carencia de goles y algo de mala suerte, esto pone a pensar a los
fanáticos que se acercan semana tras semana al Selhurst Park en qué puede estar
pasando y como se puede solucionar. Mismas interrogantes pasan por la cabeza
Alan Pardew, quién ha venido cambiando el XI inicial jornada tras jornada para
encontrar los resultados deseados. Muchas transferencias y cambio de XI ha
venido siendo la tónica en The Eagles, esto puede ser un arma de doble filo ya
que mientras otros equipos ya tienen un XI fijo e hicieron la tarea en juegos
de pretemporada, Alan y su banda deben ponerse manos a la obra antes de que sea
demasiado tarde, dichos experimentos pueden costar muy caros a final de
campaña. Un experimento que no debe ser puesto más sobre el papel es el que
hizo en el último partido frente al AFC Bournemouth, donde el Crystal Palace
como local rescató el empate anotando un gol en el minuto 93’ tras un cabezazo
del capitán Scott Dann, el cual daría el primer punto del equipo. Alan Pardew
colocó a Christian Benteke (en su debut en liga con el equipo) junto a Connor
Wickham en un 4-2-2-2. Dos delanteros que chocaban en su estilo de juego, se
estorbaban el uno al otro y por ende se anulaban completamente a la hora
sobresalir.
Uno a cero y uno a uno en casa frente a dos de los equipos más “débiles”
(en papel) y un uno a cero en su visita a White Hart Lane. Resultados que tiene que
evitar de ahora en adelante este equipo que aspira como sueño a Europa o
sencillamente mantenerse en mitad de tabla y optar por Copas. Alan Pardew debe
dar la vuelta a este embrollo, volviendo a su 4-2-3-1 habitual, eligiendo entre
Benteke y Wickham, apretándole los tornillos a su última línea y si es
plenamente posible echar un vistazo a lo que queda de mercado y llevar a las
inmediaciones de Selhurst Park un mediocampista rompedor que impulse al equipo
desde atrás y de pleno orden a un equipo que carece de él a la hora de replegar.
Un proyecto interesante que es digno de monitorear y que con las decisiones
correctas puede ser muy prometedor para el futuro cercano. Mientras tanto, los
ultras del Palace seguirán cantando “We love you, we love you and where you
play we follow, we follow” desde la Holmesdale Road Stand esperando que su Palacio resurja y sea más fuerte que nunca.