I'm John Doe, Web Designer & Web Developer from United States, California.
I have rich experience in web site design & building and customization. Also I am good at html, css, javascript, wordpress, php, jquery, bootstrap. I love to talk with you about our unique approach. Feel free to contact me writing an email with your project idea.
La plantilla del AS Roma recorre el Olímpico festejando el título
La temporada 1982/1983 es
un hecho histórico para los aficionados de la Roma. El conjunto de
la ciudad de Rómulo y Remo le arrebató el Scudetto a la
todopoderosa Juventus de Michel Platini. Una maquinaria perfectamente
engranada e interaccionada. Presidente, entrenador, jugadores y
afición se envolvían en la ilusión y lucha que consagró una
comunión perfecta, vencedora de un título en la retina romana.
Liderazgo de principio a fin que rompía la racha de dos años
vencedor de la Juve. La liga denominada de la rivincita, supuso el
segundo campeonato en la historia Giallorossa. El bloque compacto fue
uno de los ejemplos a seguir como unión en la década de los 80.
Los partidos, como cada
jornada, se jugaban los domingos. La Roma consiguió un nivel estable
con el que encontró los resultados. El balance total fue muy
positivo. 16 victorias, 11 empates y tan solo 3 derrotas. Cuarenta y
tres puntos en el global de la temporada para alzarse con la Serie A. El papel de la Roma en la
copa de la UEFA fue discreto, logró llegar a cuartos de final. Cuatro victorias, un empate y tres
derrotas. El Benfica fue el verdugo a doble partido pero el objetivo nacional estaba fijado.
El Stadio Olímpico fue la
clave en la gran mayoría de victorias. Trece partidos ganados como
local, tan solo tres como visitante. El AS solo concedió un empate y
una derrota en el templo italiano. Partidos vibrantes como el
encuentro frente al Inter (Internazzionale), al que venció por dos a
uno. Falcao fue el héroe del partido con un golazo de falta. Iorio
puso el 2-0 y los interistas de cabeza finiquitaron el partido (2-1).
Victorias ante Fiorentina, Genoa, Nápoles... Solamente no puntuó frente a la
Juventus.
La Juventus fue la única
squadra en llevarse los tres puntos del Olímpico de Roma y también
de Turín. Los turineses fueron el antagonista romano en aquella
década con más notabilidad, aunque a lo largo de la historia
también se han enfrentado por los puestos élite, como ocurre
actualmente en el año 2015. El conjunto turinés estaba liderado por
el fenómeno francés Michel Platini, jugador clave en la victoria
visitante al Olímpico, quien dio la asistencia para el 1-2 en fuera
de juego. Los juventinos contaban con un equipo repleto de talento.
Dino Zoff, Scirea, Tardelli, Prandelli y Platini entre otros. La
contrapuesta fue no encontrar el factor compacto de la Roma, quienes
fueron al unísono para truncar la hegemonía juventina.
Acción defensiva de la Roma ante Platini
El once de gala de
Liedholm se presentaba con un 3-4-3, plantel completo en todos los
departamentos con muchos detalles de gran técnica. Tancredi ocupaba la
portería. Seguridad bajo los palos, rápido en reflejos.
Defensa de tres con Nela
y Maldera, que anotó un solo gol en la temporada pero de un gran
calibre, falta ensayada que el central reventó por la escuadra de la
meta del Pisa (3-1). Como falso central libero quedaba Vierchowod,
contundente. Táctica y planificación inventada por el entrenador
sueco.
El centro del campo
representaba la esencia del equipo romano. El capitán Di Bartolomei,
jugador carismático, tanto en el campo como en los medios. Il
Capitano era la inspiración del juego. Marcó siete goles, la gran
mayoría de libre directo, característica propia del futbolista. Un
jovencísimo Carlo Ancelotti era el centrocampista titular en la
Roma, se le definía como un gladiador omnipresente, marcó dos goles
en la temporada, los dos, grandes disparos cruzados al poste largo,
no carecía de calidad. El brillante Falcao daba divinidad al juego, llegó al club como campeón de Sudamérica con Internacional de Portoalegre y no
defraudó. Grandes detalles de calidad, aunque su mayor determinación
fueron los goles de cabeza, cuatro de siete con la testa. El
austriaco Prohaska le daba más garra aún al centro.
El ataque se componía de
un campeón mundial como Pablo Conti, quien aportó más en trabajo
que en estadística. El bombardero Pruzzo era la punta del conjunto
romano. Anotó doce tantos. Gran capacidad de gol, tanto balón
aéreo como remate. Sangre fría al transformar penaltis, realizó
una gran campaña. El resbaladizo Iorio acompañaba a la delantera.
Su participación fue decisiva en partidos estancados, marcó cuatro
goles.
El banco de suplentes
ofrecía buen recambio y frescura al equipo. Superchi, Nappi,
Righetti, Valigi, Chierico y Faccini eran los menos habituales, no
por ello iban a carecer de minutos u oportunidad de participar para
el funcionamiento común.
El estilo de juego de la
Roma era defensivamente rocoso, equipo compacto que bien organizado
es muy difícil de penetrar. Liedholm proponía una defensa similar a
la del "Cholo" Simeone. Al igual que la similitud en el aspecto de
aprovechar el talento e inteligencia en jugadas a balón parado. Hay
que matizar que la Roma presentaba disparos sorprendentes más que
jugadas ensayadas, Agostino Di Bartolomei era experto en efectuarlos.
La estrategia ofensiva partía del centro del campo. Los disparos
lejanos, cercanos a la frontal, eran el arma habitual del equipo.
Otras alternativas que ofrecía era los centros por banda para remate
final o los balones largos a Pruzzo, que aprovechaba su agilidad para
anticiparse a defensores y su regate para zafarse de ellos.
Los jugadores giallorossos atentos a un balón peligroso
Liedholm conversando con Ancelotti
Falcao saludando a Dino Viola
La sensación de victoria
ya se contagiaba en los partidos precedentes al final, los
aficionados enloquecían por la gran labor de sus jugadores.
Cualquier prenda era una reliquia para los hinchas. El pitido final
que reflejaba el tres a uno en el marcador del Olímpico de Roma fue
histórico. Aquel momento desató el fervor en las gradas y las
calles de la ciudad. El equipo venció y conquistó el Scudetto, sin
vencer al máximo rival pero siendo más regular. La imagen del
presidente Dino Viola en el palco era el ejemplo de satisfacción. El
máximo cargo del club gestionó el equipo para que fuera competitivo
frente al nivel de la Juventus, difícil de batir. El trabajo y creer
en un proyecto e ideas daba sus frutos.
La celebración del
título comenzó con un ruedo de la plantilla por la pista de
atletismo, saludando con una gran sonrisa de emoción a la hinchada,
grupo abanderado por el capitán. La bandera de Italia hondeo
alrededor del campo. El presidente de la república de Italia, Sandro
Pertini, recibía a todos los componentes del AS Roma.
La situación eufórica
de la ciudad era brillante. Las caras de alegría de los aficionados
eran la cumbre a un paisaje repleto de banderas giallorossas,
bufandas y manos en alza. Elementos que se fusionaban con la
sensación de vivir en la historia de la ciudad, una sensación de
película. La luz del atardecer italiano, el estilo único de
monumentalidad. Los pitidos sonaban al mismo tiempo que cánticos de
la Roma. La gente lo festejaba a lo grande, desde un baño en la
Fontana Di Trevi hasta esperar a los jugadores con gritos y energía.
El discurso general de la afición transmitía la misma idea, el
bloque compacto desde la directiva hasta los jugadores. Dino Viola
era puesto en pedestales por su sacrificio en la presidencia. Los
futbolistas que dejan huella en este equipo siempre serán recordados
como guerreros, al igual que nunca se borrará de la memoria el
meritorio título en la ciudad del amor.
Caricatura de Di Bartolomei en el derbi Roma-Lazio de Enero 2015