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| Once años después de que nos abandonará la memoria del pirata sigue más viva que nunca, el Giro de Italia es sinónimo de Marco Pantani. |
Dieciséis
años después el Giro de Italia ha vuelto a tener un final de etapa en la estación
de esquí de Madonna di Campiglio, un puerto de 1ª categoría de 15,5 kilómetros
al 5,9% con rampas que llegan al 12% en el tramo final de la subida. En principio
un buen puerto y poco más, pero Madonna di Campiglio no es recordado por sus rampas
o por grandes gestas del ciclismo, Madonna di Campiglio es recordado porque allí
se marcó un antes y un después en la historia de este deporte, en ese lugar en el año 1999 cuando Marco
Pantani, conocido por todos como “El Pirata” fue expulsado de esa edición del
Giro de Italia por superar la tasa de hematocrito permitida. Pantani tenía una
tasa de hematocrito del 52% mientras que la tasa permitida se sitúa en el
50%. Desde entonces Pantani no volvió a
ser el mismo.
La
irrupción de Marco Pantani en el ciclismo supuso una bocanada de aire fresco,
un cambio importante en la forma de entender un deporte que llevaba varios años
encasillado y huérfano de espectáculo, en una
época en la montaña no era tan decisiva y dominaban las generales especialistas
en contrarreloj como lo eran Induráin, Olano, Zulle o Ullrich. De repente a
finales de los años noventa llegó al ciclismo una nueva ornada de ciclistas
cuyo hábitat natural era la montaña, Virenque, Escartín, o el propio Pantani volvieron a darle el protagonismo
a la montaña. Sobre todo fue Pantani el que provocó este vuelco, en cuanto la carrera
se empinaba el pirata atacaba y no paraba de hacerlo hasta que soltaba a todos
de su rueda, algo que le hizo ganarse el cariño de un público que volvió a
engancharse al ciclismo gracias a él.
Haciendo
un poco de historia Pantani llegaba al Giro de 1999, después haber ganado Giro
y Tour en 1988, un doblete al alcance de muy pocos. Tras quedarse cerca en los
años anteriores y con varias lesiones que le hicieron plantearse su carrera
deportiva, por fin llegaban lo éxitos, por fin lograba una vuelta grande y lo
hacía por partida doble imponiéndose tanto en el Giro como en el Tour de ese
mismo año. En el Giro tuvo que lidiar con un correoso Tonkov mientras que en el
Tour apabulló en la montaña a Ullrich.
El pirata
llegaba el Giro de 1999 en un gran estado de forma y durante toda la carrera se
mostró muy superior a sus rivales, dominio absoluto del italiano. Hasta la
llegada de la vigésima etapa con final en Madonna di Campiglio había ganado
tres etapas, la segunda de ellas con final en Oropa dando una autentica
exhibición, sufrió un pinchazo y se vio obligado a tener que remontar desde
atrás hasta las primera posiciones, no quedando ahí la cosa Pantani no dudó en
atacar imponiéndose con total autoridad. En la subida a Madonna di Campiglio el
guión de la carrera no cambiaba, control absoluto de Pantani en la subida y
llegada a la meta en solitario logrando su cuarta victoria de etapa, tenía el Giro en el bolsillo sin rival que le
tosiese.
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| Pantani llegando primero a la meta de Madonna di Campiglio en el Giro de 1999, su ultima victoria en la "corsa rosa" |
Al día
siguiente Pantani no pudo tomar la salida de la vigésimo primera etapa del Giro
de 1999 con inicio en Madonna di
Campiglio y final en Aprica. La caravana del Giro partía sin un Marco
Pantani que había sobrepasado la tasa de
hematocrito permitida en un control realizado a las 7 de la mañana en el hotel
donde se hospedaba su equipo. Ni Pantani ni su equipo, el Mercatore Uno,
tomaban la salida mostrándose incrédulos
ya que en los controles internos del equipo nunca se alcanzaba una tasa
prohibida de hematocrito. Al principio se achacó a un error de medición pero
descartado este se llegó a insinuar una conspiración. La expulsión de Pantani
no se produjo por dopaje ya que no se encontró ninguna sustancia dopante en su
sangre (sustancias dopante como la EPO todavía no eran detectable en esa época)
sino porque al superar una tasa del 50% la normativa de la UCI en esa época se consideraba que su salud estaba en peligro
por lo que no se le permitía continuar en la carrera.
Comenzaba
el calvario de Pantani que en otras ocasiones ya había estado bajo sospecha y
al siempre le perseguiría la alargada sombra del dopaje. Durante el resto del
año 1999 la retirada rondaba la mente del Pirata que entró en una fuerte
depresión que nunca fue capaz de
superar, la afición seguía apoyándole como siempre en las cunetas pero Pantani
no volvió a recuperar su nivel desde aquel 5 de junio de 1999.
Volvió
al Giro en el año 2000 quedando pronto sin opciones teniendo que colaborar para
que su compañero Stefano Garzelli se hiciese con la general. Ese mismo año en
el Tour de Francia mostró algunas señales de mejoría ganado dos etapas pero terminó
abandonando alegando cansancio excesivo. Después llegaron dos años lleno de abandonos y
pocos días de competición hasta aquel amargo 14 de febrero de 2004 en el que se
encontraba muerto a Marco Pantani en un hotel de la localidad Italiana de
Rimini, en un principio la autopsia señaló una mezcla de antidrepesivos y
cocaína como causa de la muerte.
Aquella
etapa del Giro del 1999 supuso la última victoria de Marco Pantani en el Giro
de Italia, un hombre querido por toda la afición que todavía recuerda sus
grandes victorias pero que acabó convirtiéndose en otro ejemplo de la
popularización del dopaje entre los ciclistas durante finales de los años
noventa y principio del 2000, los conocidos como años negros del ciclismo.