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| Momento en el que los aficionados invaden el terreno de juego |
Mostrando las entradas con la etiqueta Al-Masry. Mostrar todas las entradas
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El 1 de febrero del 2012 se
jugaba el partido por el campeonato de la primera división de Egipto en el
Estadio de Puerto Saíd, entre el Al-Ahly de El Cairo, máximo ganador con 35
títulos, y el Al-Masry de Port Said. Los de la capital comenzaron ganando el
encuentro con gol de Fábio Junior dos Santos al 11’ y parecía que levantarían un
nuevo título.
Sin embargo en la recta final
del encuentro los locales empataron el juego al 72’ y le dieron la vuelta al 83’,
con goles de Moamen Zakaria. Casi al finalizar el encuentro Abdoulaye Cissé
marcó el tercero para el Al-Marsy, asegurando la victoria y el título en casa.
Instantes después del
silbatazo que anunciaba el final del partido, los seguidores del Al-Marsy
saltaron a la cancha para atacar a los jugadores del Al-Ahly con piedras,
botellas y hasta cuchillos. Lo que provocó que los aficionados del equipo
visitante también saltaran al campo para defender a los jugadores de su equipo,
mientras estos corrían a protegerse a los vestidores.
Según declaraciones del
argentino Oscar Elizondo al diario Marca, el ayudante de campo del Al-Ahly
vivió los hechos más cerca que nadie. "Cuatro chicos murieron en
nuestro vestuario. Hubo un momento que estábamos 500 personas dentro del mismo.
La situación estuvo totalmente descontrolada porque en el vestuario entraban
aficionados de uno y otro equipo. No sabíamos quién entraba y quién no".
Se cree que el hecho tiene
tintes políticos, ya que hace pocos días se habían producido las
manifestaciones en contra del Estado y el presidente Hosni Mubarak, iniciadas
el 25 de enero, día al que se le consideraría como “Día de la Ira”. Los
seguidores del Al-Alhy tomaron parte en el altercado a favor del derrocamiento
de Mubarak; mientras que los del Al-Marsy apoyaban al dictador, así que
quisieron tomar revancha.
Debido a los hechos, los
jugadores y aficionados del Al-Alhy tuvieron que ser transportados de vuelta a
la capital en helicópteros; a pesar de la presencia de alrededor de 3 mil policías,
el saldo fue de 74 muertos y cerca de mil personas heridas.
Los hechos trajeron como
consecuencia el retiro de los veteranos jugadores de la selección egipcia,
Mohamed Barakat y Mohamed Aboutrika, ambos del Al-Ahly (aunque éste último
regresara tras un nuevo llamado a selección en marzo del 2012), Emad
Moteab anunció que no volvería a jugar hasta que se castigara a los
responsables de este suceso.
Además de esto, el técnico portugués
del Al-Ahly pidió que se le rescindiera su contrato, mientras que el presidente
del Al-Masry Kamel Abu Ali y el técnico Hossam Hassan renunciaron a sus cargos.
Un año después, en enero del
2013, un tribunal egipcio condenó a 21 de los 70 acusados a la pena de muerte,
hecho que causó indignación y nuevas manifestaciones en las que se produjeron
30 muertes a causa de enfrentamientos contra la policía. Al realizarse los
funerales de los afectados, se volvieron a ocasionar enfrentamientos que
dejaron centenares de heridos.
Debido a los hechos ocurridos
en el Estadio de Puerto Saíd, las autoridades del país decidieron suspender indefinidamente
los partidos de la liga egipcia.






