John Doe

Engineer

Developer

Freelancer

Coder

I'm John Doe,
Web Designer & Web Developer
from United States, California.

I have rich experience in web site design & building and customization. Also I am good at html, css, javascript, wordpress, php, jquery, bootstrap. I love to talk with you about our unique approach. Feel free to contact me writing an email with your project idea.

What I Do
UI/UX Design

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Brand Identity

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Web Design

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Mobile Apps

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Analytics

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Photography

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam.

Recent Works
Mostrando las entradas con la etiqueta Torino. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Torino. Mostrar todas las entradas

Superga: Cuando una tragedia saca relucir las hermandades


Por Ayrton Medina (@SrAyrton)

Transcurría el día 4 de mayo de 1949: El Torino F.C. es uno de los equipos monarcas del fútbol italiano, peleando de par en par con su vecino y hoy superior Juventus de Turín. El "Toro", por aquel entonces, contaba con uno de los planteles más importantes de la época. Las estadísticas son frías y este conjunto ganó 5 torneos de Serie A consecutivos, tuvo una racha de 93 partidos consecutivos sin perder, entre ellos, una goleada por 10-0 al A.C. Milán, y además, de los 11 titulares de la Selección Italiana de Vittorio Pozzo, 10 eran jugadores del Toro.

En Lisboa, se preparaba un adiós: Después de casi toda su carrera jugando en el Benfica, el mediocampista Xico Ferreira anunciaba su retirada y desde Portugal el conjunto de las “Águilas” preparó un evento para despedir a su capitán, ningún equipo mejor para la época que el “Grande Torino”, que en su delegación movía a los más importantes periodistas, pero con una baja importante: Sauro Tomá, defensor titular para el “Toro” y la “Azzurra” se había lesionado el menisco derecho y no llegó a viajar con su equipo a la capital portuguesa.

Espectáculo maravilloso le tocó presenciar a toda la afición lisboeta en la despedida de su capitán, pero lo que no sabían los presentes en aquel entonces, era que ese día verían el último XI del “Grande Torino”.

El ProPatria le dijo al Grande Torino que le prestaba a un jugador húngaro que se destacaba en el terreno, identificado bajo el nombre de Ladislao Kubala, un exiliado de su natal Hungría por estar en contra del Sistema Comunista. Suspendido un año por petición del Gobierno Húngaro por su exilio, Kubala era propiedad del ProPatria aunque jugaba para un equipo de exiliados de su país por culpa de la sanción. El plan era, Kubala jugaría este amistoso en Lisboa y se reportaría con el ProPatria de Italia al acabar el amistoso, sí, se tenía en planes que el nuevo refuerzo viajara en el mismo vuelo donde iban los integrantes del Grande Torino, y es que todo estaba a punto para que el jugador se marchara a Portugal cuando se enteró de que su mujer y su hijo habían logrado escapar de Hungría. Ladislao cambió de planes y se marchó a Udine a reunirse con sus familiares. 

Las condiciones climáticas en Milán no eran las adecuadas, con densas neblinas y una lluvia garrafal, los pilotos decidieron que no aterrizarían en el Aeropuerto de Malpensa, ubicado en la capital de la moda, sino que irían directo al Aeropuerto de Caselle, en Turín. Evadiendo el mal clima no vieron la Catedral y cuando el reloj marcaba las diecisiete horas con apenas cinco minutos, (17:05 ó 5:05 PM) los grandes ídolos de la afición del Estadio Filadelfia pasaron a ser parte de un avión envuelto en llamas. La Basílica de Superga, en el monte con el mismo nombre en la ciudad de Turín se ha convertido en escombros después de que el Fiat G.212 se estrellara con el muro de contención en la parte posterior. La tumba de gran cantidad de Monarcas de los siglos pasados veía a 31 personas más perecer.

Nombres pesados para la historia del Fútbol Italiano vieron su final ese 4 de mayo: Valerio Bacigalupo, Aldo Ballarin, Dino Ballarin, Émile Bongiorni, Eusebio Castigliano, Rubens Fadini, Guglielmo Gabetto, Ruggero Grava, Giuseppe Grezar, Ezio Loik, Virgilio Maroso, Danilo Martelli, Valentino Mazzola, Romeo Menti, Piero Operto, Franco Ossola, Mario Rigamonti, Július Schubert. Fallecidos, el entrenador Leslie Levesley y su asistente Egri Erbstein, fallecidos, Renato Casalbore, Renato Tosatti, Luigi Cavallero eran por aquel entonces los periodistas más destacados de la prensa italiana, Casalbore inclusive era el fundador de un diario muy importante hoy en día en Italia como TuttoSport. Muertos, junto a ellos los dirigentes Arnaldo Agnisetta e Ippolito Civalleri junto con los 4 miembros de la tripulación, víctimas del mal clima y una mala visión. Kubala es un tipo con suerte y por no jugar un partido el destino le preparó ser jugador y leyenda del F.C. Barcelona. Sauro Tomá estuvo un par de años más en el "Toro" antes de irse a jugar al Brescia y retirarse en el Bari. Hoy en día, Tomá es el único jugador sobreviviente de aquel plantel del “Grande Torino” tras la muerte del segundo guardameta, Renato Gandolfi, en 2011. Si el lector considera que lo mencionado es un momento triste, imaginen la llamada y el momento en el que la policía llamó a Vittorio Pozzo, quien era el DT de la Selección Italiana para notificarle sobre el accidente y solicitarle que vaya, para identificar los cadáveres, poca gente tenía el contacto y el cariño que Pozzo le tenía a los jugadores del Torino, él los identificó.

El Torino fue proclamado campeón del torneo. El día del funeral medio millón de personas fueron a la plaza principal de Turín para dar el último adiós a los campeones. El impacto en la sociedad italiana fue de tal magnitud que al año siguiente la selección "Azzurra" fue al Mundial de Brasil 1950 en barco.

Tras conocerse la noticia del accidente, inmediatamente River Plate, mediante su presidente Antonio Vespucio Liberti, tuvo la idea de que el club millonario tenía que acudir a Italia en una cruzada de solidaridad humana y deportiva, con el único fin de recaudar fondos a beneficio de los familiares de las víctimas, hecho que finalmente se concretó el 26 de mayo y al que acudieron todas las figuras riverplatenses, dejando en Buenos Aires a un equipo “B” para enfrentar al, en aquel entonces puntero del Campeonato Argentino, el Racing Club de Avellaneda.

El partido se jugó ante una multitud que superó largamente los 70 mil espectadores y que ovacionó a la delegación riverplatense en todo momento, desde que desfiló ondeando banderitas de Italia y Argentina hasta el silbato final del árbitro. Antes del inicio, las delegaciones intercambiaron banderines, flores y obsequios, entre los que estaba la camiseta número 10 del Torino que había usado el gran Valentino Mazzola. Instantes después, una banda militar interpretó los himnos italiano y argentino, siendo éste estruendosamente ovacionado por todo el público. Finalmente el partido terminó con empate en dos tantos en el marco de un encuentro muy bien jugado. Los goles de River fueron marcados por Ángel Labruna en la primera parte y Alfredo Di Stéfano en la segunda. Tras el final, el propio entrenador del Torino Símbolo, Ferruccio Novo, declaró que “los argentinos tienen un magnífico control del balón”, mientras que Liberti aseguró que el juego de ambos equipos había sido “magnífico”.

Tres días después, los suplentes de River derrotaron a Racing en La Bombonera, con dos tantos de Emilio Fizel y uno de Ramón Moyano. Sin embargo, el gran triunfo riverplatense había sido en Italia, con el reconocimiento unánime brindado a River por su solidaridad y su generosidad. Fue el comienzo de una estrecha relación con el Torino, puesto que a partir de ese momento y durante varios años, River cambió su camiseta suplente, y pasó de la tradicional tricolor a la granate cuando la ocasión lo requería. Incluso se volvió a jugar ante el "Toro" tres años después, el 16 de enero de 1952 (empate a tres, con dos goles de Vernazza y uno de Labruna) y ahí se renovaron los lazos entre ambas entidades y se homenajeó a las víctimas de Superga.

Es hasta nuestros días que la hinchada del Torino siente a River como una institución hermana y lo ha puesto de manifiesto en numerosas banderas de agradecimiento, con muchos hinchas con camisetas de River en sus tribunas e incluso con una casaca especial con banda cruzada que el club realizó para festejar su centenario. Para ellos, River también está en su corazón...

Por su parte, la hinchada Riverplatense se guarda mucho cariño de su similar italiano y aunque sea por un incidente de hace más de cincuenta años, el cariño prevalece entre la afición que asiste al Monumental en Buenos Aires, estadio que lleva su nombre en honor al presidente que se le ocurrió ser solidario, Antonio Vespucio Liberti.

En cuanto al Torino FC, nunca volvería a ser el mismo. Pronto perdió la categoría, que recuperaría diez años más tarde, y tardaría 27 años en proclamarse de nuevo campeón del Scudetto, primer y único título de liga logrado por el club desde la trágica desaparición de Il Grande Torino. Fue en la temporada 1975-76, de la mano del insaciable goleador Paolino Pulici. Ocho años antes, también habían conquistado una Copa de Italia.

Al que le suena el apellido “Mazzola”, probablemente sea del hijo de Valentino, Sandro Mazzola, quien también hizo leyenda par de décadas después jugando para el Inter de Milán. ¿Y cómo terminó aquel amistoso entre River y Torino? Mejor véanlo ustedes mismos.

Con más nada que agregar, agradecer la colaboración y disposición a Fabrizio Cuzzola, uno de los redactores de este informe. Agradecer a LaPaginaMillonaria.com y los blogs de La Pelota No Dobla e historiasdeldxt por su apoyo tanto en información cómo en material visual.

Alessandro Gazzi, el veterano pulmón del Torino

Gazzi, por fin sonriendo
Hoy no os hablo de una joven promesa, ni de una estrella y quizás ni tan siquiera un conocido en éste fútbol tan mediático que nos rodea. Hoy os hablo de un pulmón, como lo es Alessandro Gazzi para el Torino. Dicho término, haciendo referencia al fútbol, le pertenece al jugador que galopa sin parar por las praderas de su propio estadio intentando hacer de muro previo a la zaga, con la capacidad de recorrerse el terreno de juego tanto en vertical como en horizontal con el objetivo de arañar un balón y hacer respirar a la defensa propia. Y que, incluso, si se anima, es capaz de sacar el balón con limpieza desde bien atrás, como si de Guardiola se tratase, pero esta es otra historia.

Alessandro, en todo lo que llevamos de temporada, que no es poco, se ha apropiado dicho término a pulso. Jugador, que, por cierto, hace muestra de rasgos vintage en su estilismo, por así decirlo. De primeras sobre el verde parece el típico stopper, jugador duro y fornido que advierte a tu tobillo con tan sólo una mirada. Ah, y con unas preciosas Copa Mundial que acolchan su pie y hacen ganar puntos -y no de sutura- a su favor, por qué no decirlo.
Gazzi
Gazzi celebrando con unas preciosas Copa Mundial
Pero, obviamente, Gazzi no se queda en esto, en lo superficial, porque él no lo es. Es un pivote que destaca por su intensidad sobre el terreno de juego, en el cual se deja la piel por el esférico en cada jugada de cada uno de los partidos que dispute, prácticamente, y acompañado siempre de un notable rigor táctico. Además de tener capacidad para desplazar el balón tanto en corto como en largo sobre la medular. Pero nunca para ser la brújula de un conjunto, ya que -sin pecar al decirlo- no es un jugador polivalente, y por lo tanto, no puede adaptar distintas funciones en el once ya que su rendimiento disminuye notablemente. Ya que probándolo como ‘5’, el Toro ha experimentado problemas a la hora de controlar eltempo de los partidos. Y por último, en el apartado ofensivo, no es alguien que destaque por sus llegadas al área, pero si es alguien en quien confiar los disparos de larga y media distancia a su diestra. 

Si os remitís a mi última explicación, quizás, os refleje que es un centrocampista defensivo con buenas maneras, pero además de serlo, es alguien vital para Ventura. Y a las pruebas me remito: el Torino ha perdido en 4 de los 6 partidos en los cuales Alessandro Gazzi no ha estado presente en Liga, traduciendo esto a que el Toro tiene aproximadamente un 66% de probabilidades de salir derrotado cuando él no está sobre el verde. Añadiendo a esto que en 4 de las 9 derrotas totales que ha sufrido el conjunto de Giampiero en la Serie A, Gazzi no estaba, lo que se traduce en que en un 44% de las ocasiones.
Pero lo que quizás más llame la atención de este hombre es de la manera en la que ha resurgido de sus cenizas, por así decirlo, y el pasar en menos de un año de ser declarado transferible a ser un pilar en los esquemas de un exitoso Ventura. Sumándole a este reto la edad. Ya que como ya he adelantado en los primeros compases del artículo, no es un jugador joven, sino más bien alguien ya curtido en mil y una batallas con 32 primaveras a sus espaldas. Con 32 veranos que no pasan en balde para un un técnico a la hora de mantener o no a un nombre en su plantilla debido al limitado margen de mejora que presenta. Resumiendo, el ciudadano honorario de Reggio Calabria ha conseguido demostrar que la experiencia no sobra en éste balompié, sino que la veteranía renovada es la mejor de las virtudes.

Rafael Martín Vázquez, el español “del bigote afilado”

Martín Vázquez, con el Torino, en un encuentro frente al Lecce
(Foto: soccernostalgia.blogspot.com)
Rafael Martín Vázquez fue uno de los cinco integrantes de lo que el gran periodista Julio César Iglesias dio en llamar “La Quinta del Buitre”; un grupo de cinco jugadores que fue la base del espectacular Real Madrid de la segunda mitad de la década de los 80 y la primer a de los 90. Sus nombres: Emilio Butragueño (El Buitre), máximo representante y a quien debe su nombre el grupo, José Miguel González Martín del Campo (Míchel), Manolo Sanchís, Rafael Martín Vázquez y Miguel Pardeza. Aunque este último apenas llegó a jugar en el Real Madrid y sería los otros cuatro los que diesen forma a la leyenda, el nombre siempre se conservó.

Como todos los campos de fútbol, el Bernabéu siempre tuvo sus filias y sus fobias y a Rafael Martín Vázquez nunca lo idolatró: el preferido era, por supuesto, Butragueño, seguido de Míchel y Manolo Sanchís, quedando Martín Vázquez relegado, para la mayoría de la gente, al cuarto lugar de esa ficticia clasificación (que si no corría, que si era un poco amanerado…). Tal vez, su carácter reservado y el hecho de que no transmitiese mucho a la grada, influyese en esa “fobia” pero uno no coincide en absoluto con esa opinión y cree que fue, con mucha diferencia, el jugador con más clase de “La Quinta”.

Debutó en el primer equipo del Real Madrid en 1983 y, desde entonces, su fútbol y su influencia en el juego del equipo no hizo más que crecer, hasta el punto de hacer una temporada 1989/90 absolutamente espectacular. Buena prueba del nivel que alcanzó fue un impresionante gol al Castellón en el Bernabéu (minuto 8:55 del video adjunto donde pueden verse los 107 goles del Real Madrid aquella temporada, record de la Liga española en aquel entonces).


Tras aquella temporada y no se sabe si atraído por los millones de Italia o despechado por el poco cariño que le profesaba el Bernabéu decidió firmar por el Torino, convirtiéndose en el extranjero mejor pagado del Calcio. Curiosamente, el Mundial de aquél verano se disputó en el país transalpino y Martín Vázquez era perseguido por fotógrafos y televisiones y aclamado como un auténtico ídolo.

Los primeros meses en Italia fueron extraordinarios y la prensa italiana así lo reflejó con titulares como “cuando el español del bigote afilado coge la pelota, hay problemas para todos” o “Martín Vázquez se doctora en Italia”, tras meter un espectacular gol de falta a Walter Zenga, por aquel entonces, portero del Inter de Milán y la selección italiana.

Pero, poco a poco, el rendimiento de Martín Vázquez y su influencia en el juego del Torino fueron decreciendo y se confirmó, una vez más, que Italia y el calcio eran (o son) un país y un fútbol durísimos. Hay quien dice que “si triunfas en Italia, eres un grande de verdad”; no seré yo quien discuta tal afirmación pero se me ocurren varios grandes de verdad que han fracasado de forma miserable en Italia (al margen del protagonista de este artículo, el galés Ian Rush es otro gran ejemplo).La situación, en lo relativo a su aportación y su adaptación al juego, llegó a ser tan insostenible que, en la segunda mitad de la temporada 1991/92, apenas un año y medio después de llegar a Italia en loor de multitudes, fue cedido al Olympique de Marsella. 

Y ese verano del 92, en pleno punto álgido de aquel monumento al fútbol que fue el Barcelona de Johan Cruyff (había ganado las dos últimas ligas y había conseguido ser, por fin, campeón de Europa ese mes de mayo en Wembley), Ramón Mendoza decidió dar un golpe de efecto que “despertase de la depresión” a la afición blanca y trajo al madrileño de vuelta a casa.

Pero ya nada volvió a ser lo mismo: siguió dejando toques de clase pero jamás alcanzó el nivel y la influencia en el juego de sus años “pre-Italia”. Entre el mediocre rendimiento y las lesiones que le acosaron en el último tramo de su carrera, éste fue un continuo peregrinar de equipos: tras tres años en su segunda etapa en el Bernabéu, dos años en el Deportivo de La Coruña (España), un año en el Atlético Celaya mexicano y algunos meses en el Karlsruher alemán fueron el cierre de su carrera como futbolista.

Una carrera que, examinada en su conjunto, puede que no sea de primer nivel pero uno puede asegurar, sin temor a equivocarse, que el Martín Vázquez de los dos años previos a su marcha a Italia, ha sido de lo más impresionante que uno ha visto en un campo de fútbol.
Contact Me

Columnas

Reportajes

Post Top Ad

Post Top Ad

Post Top Ad

test banner

CONTACTO


FLASH

Los Tejos
Los Tejos

Análisis General

Los Tejos

Opinion

Featured

Adress/Street

12 Street West Victoria 1234 Australia

Phone number

+(12) 3456 789

Website

www.johnsmith.com