24 de junio del año 2014 y culminaba el partido en Cuiabá, Japón se quedaba eliminado de la copa mundial de Brasil tras perder por un apabullante 4-1 ante la Colombia de James, las caras de los aficionados, relatores, comentaristas y jugadores japoneses lo decían todo; Honda se quedaba en la cancha resignado, Nagatomo en el suelo llorando y siendo consolado por su compañero de equipo Guarín, Zaccheroni, en ese entonces seleccionador del equipo, solamente atinaba a unirse a la reverencia que formaron todo el plantel para disculparse por el papelón y agradecerles por el apoyo mostrado. La mejor generación en la historia del fútbol japonés se quedaba eliminado de un mundial en el que aspiraba a ser protagonista pero no lo fue.
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| Japón no pudo ganar su quinta copa de Asia. |
23 de enero del año 2015 y en Sidney se viviría un hecho impensado, los Emiratos Árabes liderados por su genio Abdulrahman, y sus goleadores Khalil y Mabkhout dejaban fuera por medio de los penales al Japón dirigido por Javier Aguirre, y los samurái eran incapaces de retener la corona que había obtenido en Qatar hace 4 años atrás. Nuevo fracaso, con un nuevo técnico, pero con prácticamente los mismos jugadores, el fútbol japonés pasaba de un momento brillante de forma a uno muy bajo en poco más de 6 meses.
Profundizando aún más en los últimos dos grandes
fracasos; el fútbol japonés cuenta con una cantidad importante de jugadores en
Europa, con un crecimiento en la liga y con una inversión importante, por lo
que el país del "sol naciente" debería de estar en su mejor momento y
no es así, entonces tenemos que hacernos la pregunta ¿ Por qué fracasaron en
ambas competiciones?. Primero en el mundial de Brasil, competición en la que
llegaba en un gran momento de forma (5 triunfos y 1 empate en los últimos 6 partidos)
y venía de mostrar un fútbol bastante compacto y atractivo para los espectadores,
sin dejar de mencionar los triunfos que consiguió en la era Zaccheroni ante
Francia (1-0}, Bélgica (3-2), Ghana (3-1), la igualdad ante Holanda (2-2) y la
derrota en copa confederaciones 3-4 ante Italia, bailando a la “azurra” por
momentos y maravillando al público brasileño, amante del "jogo
bonito".
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Alberto Zaccheroni, ex seleccionador japonés
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Pero llegada la máxima cita mundialista, Japón fue
una sombra de lo que mostró en los últimos años y de ser considerada por los
expertos como una de las probables revelaciones del mundial pasó a ser una de
las mayores decepciones. Mostrando un pobre juego, desconcentraciones en
defensa, falta de finiquito y una frustración rápida. Sin ir más lejos Japón
culminó último en el grupo C con derrotas ante Costa de Marfil {1-2}, Colombia
{1-4} y una pobre igualdad 0-0 ante los griegos. Luego del mundial el italiano
Alberto Zaccheroni fue destituido en su cargo y por lo mismo la federación le
buscó tempranamente reemplazante con miras a la copa de Asia del 2015 y lo
encontró. El mexicano Javier Aguirre asumió en el cargo, pero sus desconocidos
problemas de amaño de partidos cuando dirigía en España y la sensación de que
nunca encontró rearmar a un cuadro que venía de un paupérrimo mundial.
Terminaron por consumar una temprana eliminación en la copa de Asia jugada el
pasado mes de enero en Australia. Atrás quedaron los 3 triunfos en la primera
ronda ante Palestina (4-0), Irak (1-0) y Jordania (2-0). En cuartos de final
los nipones se quedaron eliminados ante el sorpresivo cuadro de los Emiratos
Árabes por penales. Entonces ya es obligatorio desnudar las razones de los dos
fracasos en el último tiempo de Japón, sobre todo el del mundial, que fue la
principal razón del segundo fracaso:
- Los
jugadores no son los mismos cuando juegan fuera del continente: Japón a nivel
asiático, es considerada la mejor selección, pero sin embargo cuando tiene que
jugar con las grandes potencias se le hace muy complicado y eso se notó en el
mundial. Los jugadores pierden concentración en los momentos decisivos así como
la determinación de conseguir y mantener un triunfo.
- La
diferencia de físico con los equipos europeos y de manera más acusada con los
africanos: Los japoneses son por lo general de contextura delgada y bajos en
cuanto a estatura se refiere. Por lo que suelen sufrir cuando enfrentar a
rivales de otros continentes. Esto se pudo evidenciar en el estreno mundialista
y cuando 1-2 ante la Costa de Marfil de Drogba. Encajando 2 goles en 2 minutos.
- El proteccionismo tradicional de la liga japonesa
y de otras ligas asiáticas: pocos jugadores intentan dar el salto a las
grandes ligas, lo que ha impedido que sean muchos los jugadores que alcancen el
máximo nivel. Como se recuerda en el citado artículo, de los 777 jugadores
inscritos en la última edición de la Liga de Campeones, sólo cinco eran
asiáticos, un síntoma de que, a pesar de que el camino ya ha sido trazado, aún
falta convencer a aquellos que han de recorrerlo.
- La falta de concentración en momentos decisivos:
Los jugadores japoneses, y en general el futbolista asiático, tiende a fallar
en los momentos claves, cosas como cuidar un marcador a favor, no entrar en
desesperación, y hasta la falta de "clase", hacen que en muchas
ocasiones se pierdan partidos y eso termina marcando la diferencia con respecto
a las mejores selecciones del mundo, así lo define el ex seleccionador japonés,
Alberto Zaccheroni: “los jugadores no parecen
los mismos cuando juegan dentro del continente que cuando lo hacen fuera;
pierden concentración y garra”.
- El bajo momento de forma de
algunos jugadores: Fijándonos solamente en como llegó Japón para el mundial,
podríamos decir que la suerte tampoco estuvo de su lado, jugadores
fundamentales como su capitán Hasebe, el lateral derecho Uchida o el central Yoshida,
llegaban de sendas lesiones y casi sin ritmo de competencia, otros como Kagawa
y Honda o Kakitani, llegaban de momentos individuales sumamente irregulares, y
eso quedó demostrado, a excepción de Honda, quien fue quizá lo único destacado
de los nipones en la copa del mundo junto con Okazaki.
- La falta de un líder: Japón
necesita alguien en quien apoyarse, no pongo en duda el liderazgo que tienen
jugadores como Hasebe o Honda, pero jamas los he visto en en rol de verdaderos
capitanes, Japón necesita alguien con la experiencia, la autoridad, y valentía
necesaria para corregir, insultar, gritar a sus compañeros, increparle al juez
y si es necesario, ponerse a discutir con un rival, de otra forma será casi
imposible saber que hacer en los momentos difíciles que se vivan dentro de la
cancha.
Se podrían nombrar más, pero en general el fútbol
japonés ha estado en un proceso de decadencia en el último periodo y ahora bajo
el mando de su nuevo técnico, el bosnio Vahid Halihodzic que guió a Argelia a
los octavos de final del mundial de Brasil. intentará devolverle al fútbol
japonés el protagonismo alcanzado en los últimos años y cambiar, ajustar ,
descubrir y hacer lo que sea necesario para que Japón en Rusia no sea lo que
fue en Brasil y en Australia, una gran decepción y un completo fracaso. Lo que
está pasando en el fútbol japonés es preocupante, y Halihodzic que ya lleva
casi 8 meses en el cargo (6 triunfos-4 empates-1 caída) tendrá que cambiar todo
o simplemente no cambiará absolutamente nada.