Unidad ante racismo
Eduardo Calvo Pantoja (@EduardoCP7)
Desde que presentó su
candidatura hasta que asumió la presidencia, Donald Trump ha mantenido una
postura abiertamente racista. Y parece increíble que a estas alturas aún haya
gente que aplauda sus discursos de división y su falta de habilidad para
manejar las relaciones políticas y diplomáticas, que, ahora, han permeado en el
deporte de los Estados Unidos.
Esta vez tocó fibras
muy sensibles, se metió con una de las ligas más poderosas del mundo y tuvo una
repercusión que ni siquiera él imaginó. Trump sugirió a los dueños de los
equipos que corrieran o suspendieran a aquellos jugadores que levanten el puño
o se hinquen en señal de protesta mientras se entona el himno de los EE.UU: “Es
una falta de respeto total a nuestra historia. Es una falta de respeto a todo
lo que defendemos. No les encantaría ver a uno de estos dueños de la NFL decir
“saque a ese hijo de puta fuera del campo ahora mismo”, fuera, está despedido”
Como
hizo Kaepernick la temporada pasada, al ser el primer jugador en negarse a
presentarse durante el himno nacional en los tres juegos de pretemporada de los
Niners, argumentando que su decisión se basaba en malas acciones sociales
percibidas contra afroamericanos y minorías en los Estados Unidos: "No me
voy a levantar para mostrar orgullo en una bandera para un país que oprime a
gente negra y gente de color", declaró Kaepernick. "Para mí, esto es
más grande que el fútbol y sería egoísta de mi parte mirar hacia otro
lado".
El
comisionado de la Liga, Roger Goodell fue uno de los primeros en reaccionar
ahora: “Los comentarios divisorios como estos demuestran la falta de respeto
por la NFL, nuestro gran deporte y una falta de entendimiento de la abrumadora
fuerza positiva que nuestros equipos y jugadores representan en nuestras comunidades”
Como
si de un efecto dominó se tratara, el fin de semana sucedió algo pocas veces visto en la historia de este
deporte; solidaridad y unión desde el juego celebrado en Londres entre Jaguars
y Ravens, hasta el Monday Night Football donde el dueño más influyente de la
NFL, Jerry Jones, puso la cereza del pastel al arrodillarse junto con todos sus
“vaqueros” mientras se entonaba el himno norteamericano.
Ahora los llamados amigos de Trump lo
están dejando solo. Robert Kraft, dueño de los Patriotas, aseguró estar
profundamente decepcionado por los comentarios del presidente; Tom Brady, Rex
Ryan, entre otros calificaron de desafortunadas las declaraciones.
La NFL saldrá adelante porque entendió que debe unirse y no dividirse. El himno nacional es y será siempre una parte especial de la ceremonia previa al juego; el americano lo ve como una oportunidad para honrar a su país y reflexionar sobre las grandes libertades que se les otorga como ciudadanos. Ningún presidente o mandatario puede violar los principios fundamentales como la libertad de religión y libertad de expresión, pues se debe reconocer el derecho de cualquier individuo a elegir y participar, o no, en dicha celebración del himno nacional.
La NFL saldrá adelante porque entendió que debe unirse y no dividirse. El himno nacional es y será siempre una parte especial de la ceremonia previa al juego; el americano lo ve como una oportunidad para honrar a su país y reflexionar sobre las grandes libertades que se les otorga como ciudadanos. Ningún presidente o mandatario puede violar los principios fundamentales como la libertad de religión y libertad de expresión, pues se debe reconocer el derecho de cualquier individuo a elegir y participar, o no, en dicha celebración del himno nacional.







0 blogger-facebook:
Publicar un comentario