Historias de verano: Entre súper jugadores y súper equipos
Gabriel Delgado (@gabomarston)
Hace menos de una
semana que los Golden State Warriors se coronaron campeones de
la NBA sobre los Cavs de LeBron James. Esta trilogía de
Finales, lo cual es algo inédito en la historia de la liga nos ha dejado varias
enseñanzas y cosas que reflexionar en cuanto al futuro de la NBA.
Primero está el legado
de los Warriors como un equipo histórico y grande de todas las
épocas; a la altura de los Celtics de Bird, los Lakers del
“Showtime” y los Bulls de Jordan. Y luego está el legado
del “Rey” LeBron y su eterna lucha contra aquel fantasma que lo acecha desde
que inició su carrera.
Stephen Curry y
sus Warriors han revolucionado la NBA con su versión
del fútbol total aplicada al basquetbol; Cuentan con cuatro All-Stars
y con los dos últimos MVP’s de la liga y aun así todos se comportan como si no
existiesen los egos. Son jugadores versátiles, solidarios, atléticos y que
cuentan con un gran arsenal al ataque. Pueden desde atacar la pintura con gran
violencia o hasta manejar un partido a placer mediante sus mortales triples. Y
sin embargo, todos pueden hacer de todo: Igual vemos a Durant encestar de tres
con un defensor en la cara o a Curry atacando el aro.
Los Warriors 2016-17
claramente dieron un paso delante de su versión del año pasado, aunque esta
haya roto el récord de más victorias en temporada regular (Esa derrota en las
finales ante los Cavs ganando la serie 3-1 aún duele)… Y ese
paso adelante se llama Kevin Durant. Con KD en sus filas, todo parece indicar
que la dinastía guerrera dominará la NBA durante los próximos
años, sin ningún rival que se les acerque siquiera a hacer sombra.
Su lugar en la historia
como uno de los grandes equipos o cómo algunos ya catalogan a Golden
State como simplemente el mejor de todos los tiempos, aún está por
definirse. Claro que con 2 campeonatos en 3 años, pero si quieren cimentar su
legado como la más grande dinastía de la NBA tendrán que
seguir en la élite y seguir llegando a las Finales por al menos el próximo par
de años. El tiempo dejara a estos Warriors en el lugar donde
merecen.
Y la historia puede
dejar a LeBron sin un legado a la altura de su magia sobre la duela.
Personalmente, creo que James no tiene nada que probar en su carrera a estas
alturas; sus increíbles estadísticas e innumerables records avalan al Rey como
uno de los más grandes de toda la historia. Sin embargo el fantasma que LeBron
ha perseguido desde el momento en que fue pisó la duela en la NBA,
Michael Jordan, se le ha escapado totalmente.
A nivel de números, no
hay punto de comparación entre Jordan y James: LeBron probablemente superará a
MJ en casi todas las estadísticas al momento en que se retire y a la vez el Rey
es un jugador mucho más completo que Michael; James prácticamente puede jugar
en las 5 posiciones sobre la duela.
Y sin embargo, ¿Cómo es
posible que LeBron James tal vez no podrá superar a Michael Jordan como el GOAT
(Greatest of All Time) de la NBA? Chris Bosh, compañero de LeBron
en sus años con el Heat, alguna vez dijo que el prefería que Dwayne
Wade lanzara el disparo de último minuto para ganar un partido que LeBron.
Y aquí entra la
discusión entre ser el “mejor” y ser el “más grande”. LeBron James
probablemente sea mejor jugador que Michael, pero a la hora grande, donde todo
está en juego, donde los dioses se separan de los mortales, Jordan simplemente
era el hombre indicado para hacer el trabajo. Sólo tenías que darle el balón y
el haría el resto.
Su récord de 6-0 en las
Finales y sus 6 MVP’s de las mismas hablan por sí solos. Mientras que el récord
de LeBron James en la serie final de 3-5 palidece ante la impecable marca de
Jordan. A LeBron aún le queda mucho tiempo de juego y tal vez llegue a más
finales en un futuro, pero superar a Jordan ahora será mucho más difícil con
unos Warriors que también querrán superar a los mejores de
todos los tiempos.







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