¿Hay límite para José Altuve?
Anderson Ayala Giusti (@anderson2_0)
A pesar de que en la última década
muchos venezolanos se hayan vuelto seguidores del fútbol, es indudable que 777donde más alto se deja el nombre de Venezuela es en el béisbol. Es en este
deporte donde han triunfado los criollos, y es en su máxima vitrina -las
Grandes Ligas- donde conocen la gloria. Uno de los tantos talentos que ha
salido de tierras nacionales y que deslumbra en la ‘Gran carpa’ es el
maracayero José Altuve, hoy en día jugador consagrado de los Astros de Houston.
El ‘enano’ Altuve, de apenas 1.65m de
altura -el jugador más bajo de todos los rosters- tiene al menos tres
temporadas siendo de los mejores peloteros de la actualidad, y así se ha visto
reflejado con su participación titular en las últimas dos ediciones del Juego
de las Estrellas; y con el título de bateo por la Liga Americana en dos
ocasiones (2014 y 2016). Además, el criollo ha sido de los principales motores
en ofensiva para el equipo de Houston, llevándolo a la serie divisional en la
temporada 2015 y estando cerca de lograr nuevamente el comodín en la última
campaña que, dicho sea de paso, tuvo como campeones a los Cachorros de Chicago.
Ahora bien, los números de Altuve vienen
subiendo progresivamente desde 2014 hasta 2016, y ello habla muy bien de su
trabajo. En la última temporada regular logró superar su mejor marca de
carreras anotadas (86) con un total de 108; la de jonrones (15) con 24; la de
carreras impulsadas (66) con 96; y alcanzó a superar por tercera ocasión
consecutiva la barrera de los 200 hits con un total de 216. Todo ello dio para
un espectacular promedio de bateo de .338.
Las estadísticas muestran un progresivo
crecimiento del maracayero, y si se trasladan a la práctica en el terreno de
juego quedan totalmente respaldadas. El beisbolista venezolano podrá no tener
la estatura idónea o estereotipada para el juego, pero posee una habilidad
descomunal para conectar los lanzamientos, incluso los más difíciles. Su fuerte
no es el poder para sacar la bola del estadio, pero sí la agilidad para ponerla
en juego fuera del diamante. Esta última campaña en particular dejó claro que
es de los pocos jugadores por equipo que siempre responden aunque sea con un
hit, sin importar nada más que el turno en particular, a pesar del inning,
marcador a favor o en contra, o la cantidad de outs/strikes cantados. Gracias a
ello es que se ha ganado el respeto de la afición de Houston.
Esto en cuanto a la ofensiva, pues de la
faceta defensiva de Altuve hay que señalar que ocupa la posición de segunda
base. Su trabajo allí si resulta más discreto, pues cumple debidamente con sus
labores y parece tener un rendimiento “estándar”, aunque no destaca como uno de
los mejores guantes de las Grandes Ligas. Es claro que su fuerte es el poder
con el bate.
Es ese poder el que deberá explotar en
la próxima temporada para dar el salto a un equipo más grande que sea capaz de
pelear por la Serie Mundial. Por lo pronto, el venezolano se sumará en las
próximas semanas al roster de los Navegantes del Magallanes de la LVBP para
calentar motores de cara al Clásico Mundial de Béisbol 2017, y llegar encendido
a la próxima temporada en la ‘Gran Carpa’ con el objetivo a todas luces de
superar sus números. Es un hecho que con 26 años y quizás en el mejor momento
de su carrera hasta ahora, el ‘enano’ todavía tiene mucho por explotar de sí
mismo, y de seguir con el ritmo que trae de tres años para acá no habrá límite
que lo detenga en su afán por alcanzar la gloria.







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