El polifacético Everton de Koeman
![]() |
| www.gruposports.com |
Por Christian Sánchez (@delablanca10)
El Everton ha vivido, durante mucho tiempo, en posiciones de
mitad de tabla hacia arriba, en muchos casos con derecho a competición europea.
David Moyes encontró un equilibrio perfecto en el club de Liverpool durante la
primera década del siglo XXI. En raras ocasiones el equipo se encontró por
debajo de la décima posición. Moyes aceptó el reto de su mentor, Ferguson, para
dirigir al Manchester United y su puesto en el Everton lo ocupó Roberto
Martínez. El español cuajó un gran primer año, clasificando al equipo en la
quinta posición de la tabla y realizando un juego bastante vistoso. Sin
embargo, al año siguiente el rendimiento deportivo disminuyó y eso se hizo
notar en los resultados.
El Everton se encuadró en la undécima posición, algo que no
ocurría desde la temporada 2005/2006 con David Moyes al cargo. Pese al relativo
fracaso, Roberto “Bob” Martínez continuó en el banquillo de Goodison Park. La
temporada no comenzó de forma muy distinta al final de la anterior, y la cosa
se fue complicando aún más a mitad de curso. El equipo no lograba vencer en los
encuentros donde, teóricamente, se debía marchar con la victoria. La repetición
de la undécima posición de la temporada anterior se tradujo en la salida del
técnico español del equipo a falta de una jornada para el final del campeonato
liguero.
Plantilla para más
Ronald Koeman cambió la sureña Southampton por la industrial
Liverpool. El cambio, en cuanto a equipo, no suponía una gran diferencia. Everton
y Southampton se habían equilibrado a nivel de plantilla en los
últimos años. El neerlandés era el elegido para volver a recuperar el sitio que
el Everton había perdido en la tabla de la Premier League. Koeman realizó varias
incorporaciones en el equipo, una por línea para reforzar todas las parcelas
del equipo. Para ser titular en la portería llegó su compatriota Maarten
Stekelenburg. Para suplir la sensible baja de John Stones se contrató al ex
defensor del Swansea Ashley Williams. Idrissa Gueye llegó del Aston Villa para
realizar la labor de mediocentro de trabajo y jugador de ida y vuelta. En la
parcela atacante hubo dos incorporaciones. Con la gran suma de dinero ingresada
por la venta de Stones, se contrató a Yannick Bolasie. El extremo ex del
Crystal Palace ha sido el refuerzo de mayor calidad realizado por los “toffes”.
Enner Valencia llegó cedido por parte del West Ham para apuntalar el centro del
ataque.
El deseo de Koeman pasaba por poder contar con el mayor número
de defensas centrales de calidad posible. Su idea de juego pasaba por instaurar
un sistema de tres centrales y dos carrileros (3-5-2). Comenzó la temporada con
Jagielka, Funes Mori y el joven Holgate actuando como centrales titulares. En
los carriles alineó a Baines por izquierda y a McCarthy por la derecha. La
banda izquierda era ocupada correctamente por el internacional inglés. Sin
embargo, McCarthy encontraba dificultades para aportar profundidad por el
carril derecho, ya que en escasas ocasiones había actuado pegado a la banda.
Eso generaba desequilibrio en la parte derecha del ataque y uno de los
jugadores de arriba debía realizar la labor de extremo para llegar a línea de
fondo por derecha. En el doble pivote actuaban Barry, como jugador para otorgar
salida de balón y creatividad al juego “toffe” y el recién llegado Gueye. El
senegalés se ha adaptado perfectamente a lo que el técnico neerlandés
demandaba. Un mediocentro que no se complicase en salida de balón, que
trabajara en recuperación y que llegara desde segundo línea con autoridad. El
mediocentro incluso ha sorprendido por su capacidad para conducir el balón y
aprovechar los espacios que el rival deja cuando adopta una posición más
ofensiva.
Barkley es innegociable para Koeman como enganche. El joven
internacional inglés parece que indicado para hacer funcionar este equipo en la
parcela ofensiva. Pese a su juventud, lleva tiempo siendo importante dentro del
vestuario. Ahora parece haberle llegado la hora de demostrar algo que le ha
faltado para despuntar mucho más: regularidad. Es titular en cualquiera de los
dos sistemas que Koeman ha utilizado y combina perfectamente con Mirallas y
Deulofeu arriba. Lukaku comenzó la temporada como suplente. Una vez que se
confirmó, de forma definitiva, que se quedaría en el club “toffee” entró de
lleno en el equipo titular de Ronald Koeman. El belga ha cuajado un gran
comienzo de temporada, marcando cuatro goles en dos partidos jugados. Además de
la aportación goleadora, Lukaku ha mejorado la parcela ofensiva del Everton.
Genera peligro siempre que recibe de espaldas, con gran capacidad para aguantar
y girarse o darla de cara y otorgar continuidad a la jugada. Su entrada en el
once titular ha significado un soplo de aire fresco para el equipo en su
parcela ofensiva.
Variabilidad táctica
Ronald Koeman tiene a su servicio una plantilla muy
versátil. Muchos de sus jugadores se pueden adaptar a varias posiciones dentro
del terreno de juego sin problema. Esto le ha permitido ir realizando
probaturas durante la pretemporada en lo que a sistema de juego se refiere.
Para comenzar la competición doméstica, Koeman puso en liza un 3-5-2. El
sistema ubicaba en la banda izquierda a Baines y en la derecha a McCarthy. Esto
generó un desequilibrio de profundidad antes mencionado. Por la izquierda,
Baines conseguía aportar mucho ofensivamente. Sin embargo, por la parte derecha
a McCarthy le costaba más llegar a posiciones ofensivas. El sistema funcionó
tan solo en la primera jornada.
| Everton en 3-5-2 (Vía sharemytactics.com) |
En el segundo encuentro de Premier League, el West Bromwich
Albion se le atragantó a los de Koeman. El entrenador neerlandés supo
reaccionar con celeridad y retiró del campo a McCarthy, señalando el carril
derecho como principal problema de su ataque. Se modificó el sistema al 4-2-3-1
con Holgate de lateral derecho. Como central en la línea de tres cumplió de
forma notable. Jugando como lateral derecho aportó esa profundidad que no tuvo
con McCarthy como carrilero derecho. Lukaku también salió para ser la
referencia clara arriba y dejar a Deulofeu como banda derecha, su posición más
natural. Todo mejoró y el encuentro se remontó. Koeman mantuvo este esquema
hasta su último encuentro de Premier. Ante el Middlesbrough cambió el sistema
de nuevo. El 4-3-3 fue el tercer sistema que el Everton utilizó en cinco
jornadas de Premier League. También funcionó y se ganó el partido. El único
punto negro de lo que lleva de temporada para el club de Liverpool ha sido la
derrota en tercera ronda de la FA Cup ante el Norwich. Esta vez el 4-2-3-1 no
funcionó y la derrota en Goodison Park significó la eliminación de la FA Cup
demasiado temprano para un equipo de la entidad del Everton.
| Everton en 4-3-3 (Vía sharemytactics.com) |
Koeman ha cuajado, hasta el momento, una trayectoria impoluta en la Premier League. Haciendo jugar bien al equipo con varios sistemas de juego y contando con los mismos jugadores de la temporada pasada, salvo dos o tres incorporaciones. El único punto negro ha sido su prematura eliminación de la League Cup. Un punto bastante negativo que estropea su gran actuación de principio de temporada con los “toffes”. La Premier sigue siendo objetivo prioritario, donde se tiene la exigencia de entrar en Europa y mejorar el rendimiento de las temporadas anteriores. Tan solo la FA Cup puede distraer el rendimiento del Everton en la competición doméstica. Lo que no es algo que alabar, pero si se debe valorar positivamente como ventaja sobre los demás competidores por las plazas europeas.







0 blogger-facebook:
Publicar un comentario