John Doe

Engineer

Developer

Freelancer

Coder

jueves, 25 de agosto de 2016

Daniel Sturridge: El Bailarín renegado encontró un hogar, Anfield
www.gruposports.com
Por Iván Pardo (@IvanPardoVE)



Daniel André Sturridge es actualmente el referente y jugador insignia del frente ataque de Liverpool. Con gran potencia, capacidad de drible y una zurda bien educada se ha encargado de llevar constantemente los tres puntos correspondientes o de resolver los encuentros a la escuadra roja de Merseyside. Pero no todo ha sido una constante línea de rendimiento ascendente en la carrera del joven inglés, ya que ha tenido que luchar por acoplarse en un rectángulo de juego donde otros 10 jugadores comprendan su manera de ver el fútbol, además de contar con la confianza vital para cualquier jugador de parte de los de traje y corbata.

Nacido el 1 de Septiembre de 1989 en la ciudad que fue conocida como el motor de la Revolución Industrial, “El taller del mundo”, ubicada en el centro de la región West Midlans o Midlans Occidentales… Birmingham. Allí comenzaron sus andaduras con la caprichosa, en un pequeño equipo llamado Cadbury Athletic a sus 6 años de edad. Un año más tarde fue visto y posteriormente fichado por la academia del Aston Villa donde permaneció 4 años, hasta que el Coventry City apareció en el radar del niño inglés de raíces jamaiquinas para firmarlo y así convertirlo en un “Sky Blue”. Tan buenas fueron sus presentaciones que bastó sólo una temporada para que a sus 13 años de edad recalara en la filial de un equipo de Premier League, una institución que si bien es cierto para el 2003 no contaba con tanto poder económico y futbolístico como ahora, pero que sin dudas sería el trampolín adecuado para que Daniel Sturridge en un futuro se diera a conocer, hablo del Manchester City.

Tras pertenecer de manera oficial a los Citizens, Daniel mostró un crecimiento futbolístico portentoso. Ganando múltiples galardones individuales y colectivos en diferentes categorías con el cuadro de la ciudad de Manchester. Fue ascendiendo de categorías y ganando la atención de sus diferentes entrenadores, los cuales dentro de sus informes mensuales resaltaban con mucho ánimo su calidad individual. Esto nos lleva a la temporada 2006/07, tras anotar un hat-trick en un partido de las reservas fue recompensado con su primer llamado al primer equipo en un partido frente al Reading el 3 de febrero del 2007 (como suplente), posteriormente entraría faltando 15’ minutos para el final por el ariete griego que aquel entonces militaba en el Manchester City, Georgios Samaras. Daniel gustó con su energía y su facilidad de desmarque demostrada en apenas un cuarto de hora, esto en conjunto con buenas actuaciones en la reserva hizo que un mes después volviese a ser llamado para el primer equipo frente al Wigan de Paul Jewell, en este partido comenzó lo que sería la cruz en la carrera de Daniel Sturridge, las lesiones. Sufrió la primera lesión de su carrera en aquel partido, una lesión de cadera que lo dejaría sin pisar los terrenos de juego por todo lo que quedaba de temporada.

Al recuperarse de su lesión contó con muy pocas oportunidades en las siguientes dos temporadas con el cuadro Citizen, anotando goles y asistiendo en alguna que otra oportunidad, pero no dando los números necesarios como para ser considerado un jugador potencialmente viable para el Manchester City, de esta forma no fue renovado y su contrato expiró. Entre todo esto apareció como una pequeña pizca de luz que se cuela a través de un mínimo espacio de cielo encapotado de la costa de Plymouth al Sudoeste de Inglaterra, un club londinense, Chelsea FC.

Firmó con los “Blues” un contrato por 4 temporadas y desde el día uno con 19 años de edad dio todo de sí para demostrar que el Manchester City había cometido un error al no renovarlo. Con más participación ya daba pizcas de lo que parecía un delantero más formado, con un estilo de juego definido y con una que otra cosa a mejorar. Su zurda empezaba a hacer estragos en las defensas  cortando de derecha a izquierda, bailando sobre la pelota sin tocarla y haciendo que el rival no pudiese llevar el ritmo de tan frenética pieza con leve compás jamaiquino. Además, mostraba esa hambre y sazón cuando anotaba al celebrar sus goles con peculiares bailes, los cuales iban cambiando con cada gol.

Daniel cayó lesionado en noviembre 2012, es decir, a mitad de lo que sería su 4ta temporada con el Chelsea (en ese momento al mando de Rafael Benítez), lo que Daniel no sabría es que no jugaría más vestido de azul, ya que mientras este estaba lesionado fue vendido al Liverpool FC por una generosa cantidad de dinero. Tras tres temporadas y medias con el cuadro londinense (más media temporada esporádica con el Bolton en calidad de préstamo) donde anotó 32 goles en más de 100 partidos, decía adiós. Otra puerta se le cerraba al joven que por aquel entonces contaba con sólo 22 años de edad, habiendo hecho todo lo que debía hacer; entrenar duro, anotar goles, participar en el juego colectivo y aún así las lesiones pudieron más que su calidad y potencial… no había confianza por parte de los directivos en él.

Pero debía emular el himno del equipo a donde llegaba: “Sigue caminando, sigue caminando con esperanza en tu corazón y tú nunca caminarás solo” y así fue, Daniel André Sturridge llegó a Anfield para acompañar en la delantera a un uruguayo que luego se convertiría en su cómplice de artillería, Luis Suárez. Desde su llegada se acopló al sistema de juego propuesto por el Norirlandés Brendan Rodgers, el equipo jugaba para él cuando estaba sano, inclusive el charrúa y este pagaba con goles además de un curioso baile como celebración que ahora causa sensación y es su sello de fábrica conocido como el “Stu Dance”, el cual realiza cada vez que anota. En Merseyside volvió a florecer ese irreverente centro delantero que bajaba hasta la mitad de la cancha para pedir la pelota por su cuenta, llevarla amarrada al pie, de tal manera que si tuviese pintura en el botín izquierdo la pintaba toda. Volvió ese jugador que era capaz de echar un tiro al aire al ver el balón descender del cielo nublado que colmaba Anfield para matar la pelota y dejarla a ras de césped. Él había vuelto.

Con el número “15” a su espalda no tardó en ganarse el cariño de “The Kop”. Formó parte de la temida dupla llamada “SAS” (Suárez and Sturridge) en aquella temporada 2013/14 milagrosa donde el Liverpool se quedó a un resbalón de ser campeones de la Premier League donde Daniel anotó 25 goles y asistió en 9 oportunidades. Desde su llegada tuvo temporadas maravillosas con alguna que otra lesión, a su excepción la temporada 2014/15 donde apenas pudo jugar 18 juegos.


Hasta el día de hoy y bajo las órdenes del pintoresco alemán Jürgen Klopp, Daniel Sturridge sigue siendo un “Red” de Liverpool, donde le entienden a la perfección, es ídolo para los hinchas y es el jugador referencia como centro delantero único en el once inicial. Al parecer ha encontrado la perfecta pista de baile rectangular donde puede sonreír, encarar, regatear, marcar y sobretodo… bailar. Daniel Sturridge no ha sido más el renegado, pero lo más importante de todo es que, el bailarín ha encontrado un hogar.


"Stu Dance" FOTO: Getty Images.

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt ut laoreet dolore magna Veniam, quis nostrud exerci tation ullamcorper suscipit lobortis nisl ut aliquip ex ea commodo consequat.

0 blogger-facebook:

Publicar un comentario

Contact Me

Columnas

Reportajes

Post Top Ad

Post Top Ad

Post Top Ad

test banner

CONTACTO


FLASH

Los Tejos
Los Tejos

Análisis General

Los Tejos

Opinion

Featured

Adress/Street

12 Street West Victoria 1234 Australia

Phone number

+(12) 3456 789

Website

www.johnsmith.com