Sinsabores violetas
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| Fanáticos del Orlando City pertenecientes a la barra "Ruckus", en las tribunas del Citrus Bowl |
Orlando City no ha empezado del
todo bien su andar en la MLS. Con un saldo de 5 puntos sobre 15 posibles, ha
dejado multiplicidad de sinsabores en su hinchada (Para muchos el término “hinchada”
le puede quedar grande a un equipo franquicia en su primer año de existencia en
primera división). Y es que antes de echar a rodar la liga ya generaba
incertidumbres, como por ejemplo el haber construido un estadio para 70.000
espectadores (más grande que el de equipos de primer nivel europeo como el
Atlético de Madrid) y tener que acoplar y formar una plantilla profesional (y
competitiva) desde cero.
En los primeros puntos, su dueño,
el empresario Flavio Augusto Silva, había acertado. Primero ratificando a un
manager de cierta experiencia en la competición de primer nivel: Adrian Heath,
reconocido ex-jugador inglés que campeonó en liga y FA Cup con el Everton como
jugador, y que dirigió clubes como Burnley, Sheffield United y Coventry, era
una apuesta segura sobre todo por el aspecto de que Heath lleva consigo ese ADN de
juego vertical, vistoso, largo y posicional de la Premier League, ese que tan
bien replica la MLS y que se le exige a sus equipos, sobre todo en materia de
la vistosidad y el espectáculo para el espectador. Allí, acierto total.
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| Adrian Heath, técnico del Orlando City |
Por otra parte, el exitoso y
visionario Da Silva (fundador entre otras cosas de la plataforma de aprendizaje
de inglés online “WiseUp”) sabía de antemano que para atraer la atención de los
focos mediáticos y de la gente en la ciudad hacia su naciente equipo, debía
traer bajo el brazo una figura de renombre mundial que generara esa ilusión y
expectativa que sólo los “cracks” saben suscitar en los aficionados. Y así fue.
El elegido para dicho propósito fue el otrora Balón de Oro en 2008, el gran
Ricardo Izecson “Kaká”. Y ni hablar de la afición. La gente en Orlando demostró
que se tenían bien guardadas las ganas de MLS y hasta ahora han respondido de
manera excelsa al llamado. Lleno total en el primer partido contra New York
City y un ambiente envidiable hasta en ligas de primer nivel como la francesa o
la italiana, se vislumbra y se siente cada que los leones juegan en casa, hasta
el punto de conformarse la primera barra oficial del equipo en la ciudad.
“The Ruckus”, el primer
movimiento no oficial de fanáticos del Orlando City, ya cuenta con cientos de adheridos en su plataforma, y con 4.200 me gusta en su página de Facebook a la
fecha de estas líneas. Demasiado para un equipo con 5 partidos oficiales en su
haber.
Hasta allí todo bien. El problema
es su rendimiento en el terreno de juego. Con todas las condiciones a su favor,
el Orlando City apenas ha cosechado una victoria en lo que va corrido de la
competencia (0-1 al Houston Dynamo). Tan sólo ha anotado un gol en tres
partidos en casa, y hasta ahora no ha logrado engranar las piezas
sobresalientes de su plantel en pro de la armonía y el rendimiento grupal.
Heath no parece encontrarle la vuelta a un equipo que llega con suma facilidad
al arco rival, pero que sufre crónicos desfases en materia de definición.
La solución pareciera ser el
encontrar, entre Mwanga, Rivera, Larin, Rivas, Molino y Rochez, el acompañante
y complemento ideal para Kaká, aquel que pueda embocar los múltiples pases
entre líneas que el astro brasileño, aún vigente, suelta cada partido para sus
compañeros, los cuales evidentemente no lo han sabido aprovechar.
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| Kaká celebrando el primer gol de la historia de Orlando City en primera división. |
Sin embargo, la gran falencia que
presentan es sin duda la inexperiencia y falta de acople del equipo, algo que
sólo ganará con el transcurrir de los partidos y la oportuna mano de Heath,
quién debe lograr crear una atmósfera ideal alrededor de Kaká para aprovechar
toda la experiencia y riqueza técnico-táctica que atesora el brasileño, algo
que no debe ser un problema para jugadores y cuerpo técnico de su talla.
Teniendo un portero experimentado
y conocedor de la liga como Donovan Ricketts, una defensa rendidora y un par de
jugadores diferenciales como el internacional Break Shea, el colombiano Rivas y
el brasileño Riveiro, todos estos liderados por Kaká deberían ser capaces de
revertir su actual situación y enfilar al Orlando hacia el objetivo que desde
directiva hasta afición se respira y comparte desde el inicio de temporada: el
campeonato. Un objetivo nada fácil considerando el nivel de la competición y
los jugadores de talla que posee cada equipo, siendo peligrosos los recién
llegados como el New York City y el Toronto, y de especial cuidado los “viejos
zorros” de la liga como el Galaxy, el Seattle y el Columbus Crew de Federico Higuaín.
Por el momento, el Orlando deberá
pasar un duro examen de visita a un histórico como el Portland Timbers, y
esperar hasta dentro de dos fechas para el difícil y esperado partido en casa ante
el Toronto de Sebastián Giovinco, y allí si poder, de una vez por todas,
desahogar a su fiel afición del grito de gol ahogado que cargan consigo. Ya
viene siendo hora.









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